La Armada Española activó sus protocolos de alerta tras el avistamiento de varios buques navales rusos en las proximidades de aguas nacionales, lo que llevó a desplegar unidades de vigilancia y patrullaje para seguir de cerca sus movimientos y garantizar el control del espacio marítimo.
Según el informe del Estado Mayor de la Defensa (Emad), las embarcaciones rusas fueron detectadas inicialmente en el mar de Alborán y el estrecho de Gibraltar, una de las rutas marítimas más estratégicas del país y clave para la conexión entre el Mediterráneo y el Atlántico.

Ante estos movimientos, la Armada envió al patrullero Audaz para monitorizar la trayectoria de los buques rusos mientras transitaban por la zona. Días después, otro convoy con bandera rusa fue seguido por el patrullero Centinela en aguas próximas a la costa gallega hasta que entró en aguas francesas, en un procedimiento que combinó vigilancia constante y comunicación fluida con los centros operativos en Cartagena, Murcia.
Estas operaciones forman parte de las misiones permanentes de vigilancia y disuasión que mantiene España en sus espacios marítimos de interés nacional, especialmente en un contexto geopolítico tenso donde los movimientos de buques militares rusos han aumentado en áreas del Mediterráneo y el Atlántico norte.

Aunque el tránsito de buques extranjeros por aguas cercanas a España hasta el momento no constituye una amenaza para el pueblo español, y está regulado por el derecho marítimo internacional mientras no haya entromisión en las aguas propiamente, el avistamiento reiterado de estos buques ha llevado al refuerzo de los mecanismos de seguimiento naval para mantener la seguridad y soberanía en zonas sensibles.
Históricamente, la Armada ha realizado operaciones similares: por ejemplo, patrulleros españoles han monitorizado con anterioridad el paso de barcos rusos en el estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán como parte de las operaciones de presencia, vigilancia y disuasión que se realizan de forma continua para proteger los intereses marítimos.

Con el paso de barcos extranjeros por aguas nacionales, la Armada de España se mantiene al tanto de todo lo que ocurre. El objetivo no es otro que garantizar la libertad de navegación de todos los tipos de navíos y anticipar cualquier situación que pueda comprometer la seguridad nacional.
La Armada Española mantiene de forma constante medios navales listos para actuar ante movimientos considerados sensibles en aguas próximas a la península. De hecho, según subraya el Emad, cerca de 850 militares de las Fuerzas Armadas participan a diario en estas misiones permanentes, que combinan vigilancia, presencia disuasoria y capacidad de respuesta inmediata.
