Con solo cinco días en curso no son pocas las predicciones que han tomado lugar, entre algunos que aseguran “venir del futuro” al ser ‘viajeros en el tiempo’. Sin embargo, en otros casos, investigadores e historiadores se han dado a la tarea de ahondar décadas atrás frente a los pronósticos que se hacían sobre la era moderna.
Uno de ellos es Paul Fairie, quien el 1 de enero de 2023 compartió una serie de recortes de periódicos que recogían en 1923 proyecciones hechas tanto por “expertos” como otras posibilidades que se pusieron en discusión. Muchas de las especulaciones no distan de la realidad que se percibe hoy, otras se perfilan más alejadas.
Un artículo de esa época señalaba que este año la jornada laboral sería de cuatro horas, poniendo fin al trabajo duro. “El Dr. Charles P. Steinmetz, el experto en electricidad, cree que llegará el momento en que no habrá mucho trabajo pesado y que la gente no trabajará más de cuatro horas al día, debido al trabajo de la electricidad. Él visualiza una asombrosa transformación en la vida en 2023. Cada ciudad será una ‘ciudad impecable’”, se lee en el primero de los apartados.
The work day will be four hours long pic.twitter.com/YFwCYnXJL0
— Paul Fairie (@paulisci) January 1, 2023
Jornada laboral en 2023
Si se compara con el panorama un siglo después, no es un común denominador a escala global; no obstante, países como España han dado algunos pasos en esa línea. El mes pasado el Gobierno dijo que daría 150.000 euros (unos 783 millones de pesos colombianos) a las pequeñas y medianas empresas que fijaran una reducción mínima del 10 % de la jornada y, sin reducir salarios, se mantuvieran así por lo menos dos años, informó Europa Press.
El Estado, en la nación europea, sometió a consulta pública la iniciativa que busca regular el impulso de cuatro días en ese tipo de organizaciones industriales a mediados de junio. El proyecto piloto tiene establecido un presupuesto de diez millones de euros.

Otra predicción da un salto al apuntar que las mujeres se “ennegrecerán los dientes, se raparán la cabeza” y que los hombres tendrán crespos en el cabello. Al respecto, las últimas dos prácticas son, desde hace algunos años, comunes (aunque no generalizadas) y no despiertan el asombro que pudieron generar en la década de los veinte. Sin embargo, el tema de la dentadura se mantiene al margen, aunque distintas tendencias han plasmado cambios como extensiones, tatuajes (en piel y ojos) y perforaciones.

¿Toda la humanidad, hermosa?
En 1923, la prensa escrita recopiló la creencia de que “todas las personas serían hermosas” y que los certámenes de belleza perderían relevancia porque el jurado tendría más dificultad para escoger a la ganadora. Lo mismo se consideró que sucedería con los bebés.
A la fecha, ese tipo de concursos siguen teniendo una cobertura amplia y decenas de países siguen enviando todos los años a sus representantes tanto a nivel interno como eventos del estilo Miss Universo. Además, el avance tecnológico y tendencias reforzadas por productos cosméticos han intentado dejar atrás la brecha.

Paul Fairie recogió otro recorte de periódico que ampliaba la esperanza de vida hasta llegar al siglo: “Para 2023 la vida del hombre podría aumentar a 100 años. En casos individuales podría aumentarse a 150, quizá 200 años”. The Sun señala que, actualmente, el promedio es de 81 para el género masculino y un año más para el femenino, aunque el rango está sujeto a variación.
La cura para enfermedades como el cáncer para este año es otro de los pronósticos que se hicieron en 1923. “El cáncer, tuberculosis, parálisis infantil, ataxia y lepra serán erradicadas”, se lee en el destacado que hizo el investigador.

Lo cierto es que, en el caso del cáncer, este “incluye un gran grupo de enfermedades”. En cada persona “puede tener muchas causas diferentes. A pesar de los avances en el diagnóstico y el tratamiento, los médicos todavía tienen mucho que aprender sobre lo que hace que una célula se convierta en cancerosa y por qué a algunas personas” que lo padecen “les va mejor que a otras”, explica el portal médico de Mayo Clinic.

