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“Me estoy muriendo”: las últimas palabras de una maestra a su esposo durante la masacre en Texas

El esposo de la profesora era un policía que estaba afuera, tratando de entrar a la escuela.


Tras más de una semana de haberse perpetrado el tiroteo en la escuela primaria Robb a manos del joven Salvador Ramos, quien entró armado a la institución con el fin de acabar con la vida de los niños y maestros de la institución, por lo que 19 estudiantes y dos profesores perecieron en el acto, se conoció el audio de una de las maestra de la primaria, Eva Mireles, quien habría tomado el valor para llamar a su esposo mientras se llevaba a cabo la masacre con el fin de expresarle lo que estaba pasando y despedirse del compañero de su vida.

El esposo de Mireles es un policía del distrito escolar, según informó la cadena CNN, agregando que este hombre no había podido hacer nada para salvar a su esposa mientras esta moría lentamente en la escuela; sin embargo, apenas tuvo la oportunidad, Rubén Ruiz habría sido uno de los uniformados que se puso al frente de la situación en el plantel educativo.

Al parecer, fue Bill Mitchell, el juez de Uvalde, la ciudad en la que sucedieron los hechos, quien contó a The New York Times la desgarradora historia del policía Ruiz y su esposa Mireles, afirmando que mientras ella estaba dentro de un salón, el agente estaba afuera de la primaria y ella le decía que estaba muriendo.

“Ella estaba en el aula y él afuera. Era aterrador... Estaba afuera escuchando a su esposa: ‘Me estoy muriendo’”, explicó el juez al medio citado, recordando además las palabras que la mujer le decía a su esposo.

Según contó el funcionario, la situación era “devastadora” entre esta pareja, ya que mientras uno estaba al borde de la muerte, el otro se veía casi impotente para poder salvarla. Agregó que no recordaba más detalles del diálogo entre estos dos esposos, pero que la escena había sido muy difícil.

El presidente visita la escuela afectada

Joe Biden arribó el domingo en horas de la mañana a la localidad de Uvalde, Texas, para expresar personalmente sus condolencias a las familias de las víctimas del tiroteo en contra de una escuela primaria por parte de un joven de 18 años.

El presidente Joe Biden viajó a bordo del avión presidencial en compañía de la primera dama, Jill Biden; durante su visita, realizó un acto público en memoria de las víctimas, y se reunió con las autoridades locales, heridos, y familiares de las víctimas mortales.

El viaje de Biden a Texas se presenta pocos días después de la masacre ocurrida el pasado 24 de mayo, y en momentos en que han salido a la luz decenas de testimonios de niños que sobrevivieron al inhumano ataque, que acrecentó las alarmas en ese país frente a derecho al porte de armas. Esta situación reaviva el debate sobre este tema en Estados Unidos, en tanto dicho derecho está amparado constitucionalmente y cuenta con un fuerte sector de la población que lo defiende.

Previo a su viaje, el presidente Biden elevó un mensaje sobre la pertinencia de que se trabaje en la prevención de futuros escenarios, como el ocurrido en Uvalde, recordando que recientemente su país también estuvo en luto, debido a una matanza, inspirada en el odio racial, que tuvo lugar en la localidad de Búfalo, estado de Nueva York.

Reiterando su compromiso y posición frente al rechazo del uso de armas, el presidente advirtió en la necesidad de hacer de Estados Unidos un lugar más seguro, advirtiendo que es consciente del fuerte debate y división de posiciones existentes frente al uso de armas en su país.

El mandatario recordó que, aunque “no se pueda hacer que los dramas sean ilegales”, sí se debe trabajar en medidas que sirvan para prevenir escenarios como la matanza en la escuela primaria, y otras tantas que han enlutado a sus conciudadanos.