Una propuesta que involucra al sector educativo en Egipto ha causado revuelo en la opinión pública, ya que una de las parlamentarias del país africano, Amal Abdelhamid, aseveró a la prensa local que se necesita revisar “los mecanismos de recuperación del prestigio del profesor”, debido a que el respeto hacia los docentes se ha “desvanecido”. Sin embargo, la medida de que propone la diputada iría más allá de lo pensado.
Además de exigir la revisión de dichos mecanismos para recuperar el “prestigio” de los docentes, Abdelhamid propuso otorgarles el derecho a los profesores de poder pegarles con un palo a los alumnos que irrespeten a los profesionales de la educación, a pesar de que esta práctica se encuentra prohibida en la nación árabe desde 2016, indicó El Heraldo.

En concreto, la diputada planteó “dar una autoridad más amplia en cuanto a la ejecución de medidas disciplinarias y al castigo, como pegar con un palo”, dando así paso a contemplar la violencia física como un método disciplinario, según Al Masry al Youm.
¿Un problema desde Occidente?
La parlamentaria, en medio de su pronunciamiento frente el Legislativo egipcio indicó que “hemos probado los métodos procedentes de Occidente y el resultado han sido generaciones a las que les falta moralidad”, además de aseverar que algunas sociedades “se retractaron después de haber prohibido totalmente el método de pegar con un palo dentro de las escuelas”, sin enfatizar cuáles.

Por otro lado, la diputada salió en defensa de los profesionales de la educación argumentando que el rol de los docentes “ha empezado a debilitarse y su prestigio se ha desvanecido ante los estudiantes de Egipto, después de que los profesores fueran despojados de su autoridad y de sus medidas disciplinarias”.
Luego de la prohibición 7 años atrás de los castigos disciplinarios en los colegios de Egipto por parte del Ministerio de Educación, los palos, libros y reglas se dejaron de utilizar por los profesores para demostrar su autoridad en el salón de clases, además de incentivar el papel de los trabajadores sociales en los espacios educativos.

La mirada desde fuera
De acuerdo con Human Rights Watch, más del 90% de los niños en Oriente Medio y África del Norte son víctimas de castigos corporales en los colegios y sus hogares por lo menos una vez al mes, posicionando a esta región en una con los más altos niveles en el mundo que presentan este tipo de violencia.
Por otro lado, los conflictos entre naciones, internos o culturales han puesto a los niños y adolescentes en un lugar extremo de vulnerabilidad y violencia. Según el informe The UNICEF Report: “25 años de la infancia atrapada en los conflictos armados” publicado en 2022, desde el 2005 la vulnerabilidad infantil por parte de las guerras, conflictos y culturas agresivas han provocado que:
- 25.700 niños y niñas hayan sido secuestrados, en donde dos terceras partes de los casos confirmados por la ONU se dieron entre 2014 y 2020. Las niñas siguen corriendo mayor riesgo ya que son utilizadas para fines de explotación sexual.
- 93.000 niños y niñas reclutados para fines bélicos. Solamente en el 2020 fueron reclutados 8.521 niños alrededor del mundo, siendo una contante desde el 2016.

- 14.200 niños y niñas han sido víctimas de abuso sexual, siendo el 2020 el año en donde más se presentó este delito con 1.268 víctimas. Este tipo de violencia afecta en su inmensa mayoría a las niñas mostrando un 97% de los casos dirigidos hacia ellas desde 2018.
- 104.100 niños y niñas hayan fallecidos presenten mutilaciones, en donde al año se reportan 10.500 casos. La guerra, varias tradiciones culturales y violencia en el hogar han provocado este fenómeno.

Asimismo, el informe afirma que se produjeron casi 15 mil incidentes de denegación de acceso humanitario, por lo que brindar ayuda a los menores de edad es cada vez más complicado, además de señalar que se han producido 13.900 ataques a colegios y hospitales de los cuales 1.032 se dieron entre 2016 y 2020.
