Con un reivindicativo “no a la guerra”, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, optó por enfrentar a un Donald Trump molesto por la negativa de permitir a Estados Unidos usar bases españolas para atacar Irán, un nuevo episodio en las relaciones tensas entre ambos dirigentes.
“La posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra”, dijo Sánchez este miércoles en una declaración institucional en el palacio de la Moncloa en Madrid, al día siguiente de que Trump acusara a España de haberse comportado “de manera terrible” en esta crisis.
Desde la Casa Blanca, la respuesta de Trump a no permitir el uso de las bases de Rota y Morón, en el sur de España, fue contundente.
President Trump:
— Tommy Robinson 🇬🇧 (@TRobinsonNewEra) March 4, 2026
"The right was given to us by the Supreme Court...I can, tomorrow, or today, even better, stop everything with Spain....
Dirty Sanchez is not just ruining Spain, but it's world support.
Only @vox_es can save Spain 🇪🇸
pic.twitter.com/AgxSAQ9UQs
Acusó a España de comportarse como un “aliado terrible” y amenazó con suspender el comercio entre ambos países, tildando la decisión española de “hostil”.
“No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses, simplemente por el miedo a las represalias de alguno”, contraatacó Sánchez este miércoles, 4 de marzo.

Este enfrentamiento entre Sánchez y Estados Unidos se añade al que provocó la negativa española a gastar un 5% de su PIB en defensa, tal y como reclamaba Trump a los aliados de la OTAN, y a los numerosos roces que mantuvo con Israel durante su ofensiva en Gaza.
El ministro de Relaciones Exteriores israelí aprovechó que Irán elogió la posición de Sánchez para preguntarse si “eso es estar en el ‘lado correcto’ de la historia”, en un mensaje en la red social X.

Por su parte, el primer ministro alemán Friedrich Merz aseguró en la Casa Blanca, tras las declaraciones de Trump, que estaban “intentando convencer” a Madrid de que aumente su gasto militar, algo que causó “sorpresa” en Madrid, dijo el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en TVE1.
Por su parte, la Comisión Europea se solidarizó plenamente con España ante las amenazas comerciales de Washington.
“Nos solidarizamos totalmente con todos los Estados miembros y todos sus ciudadanos y, a través de nuestra política comercial común, estamos preparados para actuar si es necesario para salvaguardar los intereses de la UE”, advirtió un portavoz de la Comisión Europea, Olof Gill, en un comunicado publicado en respuesta a las amenazas de Trump.

Alemania, Francia y Reino Unido han mantenido cautela sobre la operación militar estadounidense-israelí en Irán, y los dos últimos han salido en defensa de Chipre, amenazada por una extensión del conflicto, aunque eso no frenó las críticas de Trump al primer ministro laborista británico Keir Starmer, al que acusó de mantener una posición tibia y “no ser Churchill”.
