Reino Unido y Argentina volvieron a confrontar sus posiciones sobre las islas Malvinas luego de que el presidente argentino, Javier Milei, hablara de condiciones internacionales favorables para avanzar en la reivindicación de la soberanía sobre el archipiélago del Atlántico Sur.
El jefe de la diplomacia británica, Ed Miliband, afirmó este viernes en X (antes Twitter) que “las islas son británicas y seguirán siéndolo, porque es la voluntad abrumadora de sus habitantes”.
Además, calificó de “inquebrantable” la postura del Reino Unido frente a la soberanía de las islas. El ministro británico de Defensa, Wes Streeting, también sostuvo que las islas “son británicas porque sus habitantes eligen ser británicos”.
The UK's position on the Falkland Islands is unwavering.
— Ed Miliband (@Ed_Miliband) September 4, 2026
The Islands are British and will remain so because that is the overwhelming position of the Islanders.
Their right of self-determination is paramount, grounded in international law and we will resolutely uphold it.
Las declaraciones se producen después de que Donald Trump planteara la posibilidad de “revisar” la tradicional posición de neutralidad de Estados Unidos frente al diferendo. En una entrevista para GB News, el mandatario estadounidense también evitó confirmar si respaldaría al Reino Unido ante un eventual nuevo conflicto con Argentina.

“Si hay un conflicto, Trump se mete”, afirmó por su parte Juan Battaleme, politólogo y exsecretario de Asuntos Internacionales para la Defensa del Gobierno de Milei hasta diciembre de 2025.

Milei consideró que la postura de Trump representa “vientos de cambio favorables a nuestro reclamo” y advirtió que “esta amenaza no es inocua”. Más adelante, en el mismo discurso, cuestionó el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por la británica Rockhopper y la israelí Navitas en aguas ubicadas a 220 kilómetros al norte de las islas.

La soberanía de las islas es objeto de una resolución de la ONU de 1965, que insta a ambos países a resolver la disputa mediante negociaciones diplomáticas y sin adoptar decisiones unilaterales.
La disputa se remonta a 1982, cuando Argentina y Reino Unido libraron una guerra de 10 semanas por el archipiélago, que dejó 649 argentinos y 255 británicos muertos. El conflicto terminó con la rendición del gobierno dictatorial argentino después de 74 días.


Más de cuatro décadas después, la cuestión continúa siendo una causa nacional para Argentina. Incluso durante el Mundial 2026, jugadores de la selección albiceleste exhibieron una pancarta con la frase “Las Malvinas son argentinas” tras derrotar 2-1 a Inglaterra en semifinales.
*Con información de AFP.
