El Gobierno de Estados Unidos ordenó la suspensión de la mayoría de los controles en carretera realizados por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) después de la muerte de dos personas abatidas a tiros por agentes, según medios de ese país.

La decisión proviene del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), responsable de ese cuerpo policial, precisaron The New York Times y The Washington Post.
“Creo que será una pausa corta, confío en que los agentes del ICE están bien capacitados”, matizó en declaraciones a Fox News el consejero de Donald Trump para temas de inmigración, Tom Homan.

La medida se anunció al día siguiente de la muerte a balazos de un colombiano de 26 años en Biddeford, pequeña ciudad del estado de Maine (noreste), cuando se encontraba a bordo de su vehículo.
Según informó una fuente de alto nivel a The Atlantic, el agente implicado en el tiroteo con resultado fatal ocurrido en Maine fue incorporado este año al ICE, tras desempeñarse previamente en el cuerpo policial del Departamento de Asuntos de los Veteranos.

Asimismo, la fuente señaló que el funcionario acumula experiencia en organismos federales de seguridad desde 2017, información que hasta el momento no había sido dada a conocer.
Por otro lado, la identidad del responsable del incidente en Maine permanece sin hacerse pública, al igual que ocurrió con el caso registrado en Houston, donde se produjo el anterior tiroteo mortal relacionado con un agente de ICE.

La víctima, Johan Sebastián Durán Guerrero, trabajaba como repartidor y vivía con su esposa y su hija de tres años, de acuerdo con asociaciones de defensa de los derechos de los migrantes.
Un portavoz de ICE explicó que “el vehículo intentó huir del lugar” y que el agente había hecho uso de su arma “por temor por la seguridad del público”.
En Scarborough, localidad cercana a Biddeford, decenas de personas se reunieron el martes frente a un centro de detención del ICE para protestar contra sus métodos. Portaban una pancarta que rezaba “Basta de matanzas”.

El presidente colombiano, Gustavo Petro, calificó el martes esta muerte de “asesinato”.
Con estas, ya son cinco las muertes a tiros ocasionadas por agentes del ICE tras los casos de dos ciudadanos estadounidenses en el estado de Minnesota a principios de año (uno de ellos a manos de la Guardia Nacional) en el marco de la gran operación antimigratoria impulsada por la administración de Donald Trump.
