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Vargas Llosa arremete contra gobiernos de izquierda en América Latina y los tilda de “desgracia”

El escritor señaló que mientras otros países del mundo han emprendido sendas de crecimiento, la región se ha estancado a consecuencia de malos manejos en sus gobiernos.


En el marco de una entrevista concedida a medios de comunicación en Chile, el escritor peruano y premio nobel de Literatura en 2010, Mario Vargas Llosa, se refirió al panorama político que actualmente marca a Latinoamérica, caracterizado por el ascenso al poder, en varios países de gobiernos de izquierda, tales como Perú y Chile.

En virtud de lo anterior, el escritor se manifestó preocupado por el panorama que rige actualmente en la región, y arremetió contra dos de los dirigentes recientemente posesionados, quienes, pese a la promesa de cambio, se han erigido sin mayores resultados en los respectivos gobiernos de Perú y Chile.

En sus declaraciones, entregadas al medio chileno La Tercera, señaló el efecto negativo que está teniendo para el crecimiento de dichos países el ascenso al poder de sus respectivos presidentes, Pedro Castillo y Gabriel Boric, advirtiendo que estos se están quedando rezagados frente a otros países que, tras la crisis derivada del coronavirus, han logrado remontar la situación y están reportando cifras de crecimiento.

Para el escritor, que en los años noventa también aspiró a la Presidencia de su país, Perú, es preocupante ver que “nuestro continente se va quedando atrás en momentos en los que el resto del mundo prospera”, culpando de la situación al ascenso de gobiernos de ideología de izquierda.

En su arremetida contra los dirigentes de los países referidos, Vargas Llosa también los tildó de “populistas, demagógicos y muy irresponsables”, señalando que ascendieron al poder a regir los destinos de países, sin saber nada de economía.

En ese sentido, según recogen medios chilenos, el literato también se refirió a los graves problemas de corrupción en la administración pública, advirtiendo que las malas prácticas en los aparatos estatales han obrado como repelente para que “los mejores latinoamericanos” tengan interés por incursionar en la política o asuman roles gubernamentales poniéndose al servicio de sus naciones.

Sobre el caso chileno, Vargas Llosa se manifestó “desconcertado”, señalando que confió en que ese país fuera en buena dirección.

El caso chileno se ha visto marcado por el reciente ascenso, menos de dos meses, al poder, del presidente Gabriel Boric, un exlíder estudiantil, estudiante de derecho, que ascendió al poder en las pasadas elecciones, y que pese a haber llegado con el respaldo de un nutrido sector de la población, con el paso de los días de su gobierno, ha comenzado a desdibujarse en la opinión pública, llegando a incrementar vertiginosamente su desaprobación popular.

Sobre el particular, recientemente se dieron a conocer los resultados de la más reciente encuesta de sondeo ciudadano en Chile, adelantado por la firma Activa, en los que se puede advertir que la “luna de miel” de Boric va llegando a su final, pues mientras que la tasa de chilenos que aprueba su gestión cayó al 27,8 %, reducción de cerca de 6,2 puntos porcentuales, su imagen negativa sigue en ascenso, llegando al 51 %, lo que, según medios locales, representa un crecimiento del 10 % frente a la anterior medición hecha con ocasión de su primer mes en el poder.

Lo anterior muestra que la esperanza, con la que millones de chilenos eligieron en diciembre de 2021 a Boric, de 36 años, como su presidente, ha comenzado a desvanecerse, más aún si se tiene en cuenta que el pasado 11 de marzo, fecha en la que asumió el mando de Chile, Boric tenía una aprobación del 46,5 %.

El pasado 11 de abril, un mes después de que Boric asumiera la presidencia, medios de ese país habían señalado que, en comparación con sus antecesores; Piñera y Bachelet, la imagen de Boric, era la que más rápido se había desmoronado tras asumir el mando.

Según la prensa local, uno de los factores que le ‘ha cobrado factura’ a Boric frente al pueblo chileno es la inexperiencia de su gabinete, lo cual se ha evidenciado en carteras como la de Gobierno, en momentos en que el país se encuentra dividido frente a lo que se está acordando en la nueva Constitución chilena, carta magna que reemplazará a la actualmente vigente, un documento heredado de la época de Augusto Pinochet.

Sobre el particular, aunque la encuesta aún evidencia un amplio sector en la indecisión, muestra que solamente 32,2 % de la población aprobaría la nueva constitución a la luz de un referendo refrendatorio, mientras que el 36,8 % está en desacuerdo.

De igual modo, por el lado de Perú, la inestabilidad política está latente, luego de que el presidente Castillo, en casi nueve meses en el poder, hubiese sido sometido a un nuevo proceso de moción de vacancia, el segundo en menos de nueve meses en el poder, situación en la que, pese a haber salido avante, sí evidenció una serie de serias anomalías en su gestión.

Sobre Pedro Castillo, incluso el expresidente, Martín Vizcarra, emitió un mensaje invitándolo a renunciar al ser evidente su incapacidad para gobernar.