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Papa Francisco en el Angelus del 31 de Octubre
El papa Francisco bromeó durante una breve interacción con un joven seminarista de Valladolid. - Foto: AP

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“¿Y qué culpa tengo yo?”: la broma que el papa Francisco le hizo a un seminarista español

El papa Francisco presumió de su buen sentido del humor y protagonizó un curioso momento que quedó registrado en video.

El papa Francisco recibió hace pocos días a una delegación proveniente de Valladolid, España, y que encabezaba el alcalde de esa ciudad, Óscar Puente. Durante el encuentro, el sumo pontífice motivó varias risas con una particular broma.

Durante el encuentro, un joven religioso se acercó al papa para saludarlo y presentarse. “Santo padre, soy un seminarista de Valladolid”, fueron sus palabras, al mismo tiempo que hacía una reverencia.

La reacción del papa Francisco no pasó desapercibida. Mientras el comportamiento del joven religioso fue formal y serio, mostrando un claro respeto hacia la máxima figura de la Iglesia católica, el sumo pontífice puso un toque de humor al breve momento para motivar varias sonrisas entre la delegación que lo rodeaba.

“¿Y qué culpa tengo yo?”, fue la respuesta del papa Francisco, mientras miraba fijamente a los ojos al joven seminarista, con una expresión de asombro.

De inmediato, las risas entre todos los presentes no se hicieron esperar, creando un ambiente de humor y dando origen a una anécdota que el joven seminarista recordará durante toda su vida: el momento en que el papa Francisco le jugó una broma.

Otro curioso momento protagonizado por el papa Francisco, durante la visita de la delegación proveniente de Valladolid, involucró al alcalde Óscar Puente.

El mandatario local entregó dos regalos al pontífice: un libro de la Semana Santa de Valladolid y un vino Vega Sicilia, directamente desde los viñedos de la ciudad española.

“(...) Y algo un poco menos espiritual, pero un poco más espirituoso, que es un vino de nuestra tierra. Un Vega Sicilia. Esperemos que lo disfrute”, dijo el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, al papa Francisco.

El pontífice, también con tono de humor, respondió mientras recibía el vino: “Algunos se alegran demasiado”. Posteriormente, el alcalde de Valladolid también quiso hacer gala de su buen humor, por lo que aprovechó la ocasión para recomendar al papa cómo debía beberlo.

Hay que beberlo en pequeñas diócesis”, fue la advertencia hecha a manera de broma por el alcalde Óscar Puente, quien publicó la interacción con el papa Francisco mediante un video en su cuenta de Twitter.

“Hoy Valladolid y su Semana Santa han estado un poquito más cerca del cielo. Momento inolvidable el encuentro con @Pontifex_es su amabilidad y su cercanía. Adelante con vuestra Semana Santa”, trinó el alcalde español.

En el pasado, el papa Francisco también ha sido noticia por sus característicos gestos asociados a una personalidad simple y sencilla. Por ejemplo, el pasado mes de octubre un niño con discapacidad apareció inesperadamente frente al pontífice durante una audiencia general en el Vaticano para pedirle el solideo, por lo que los colaboradores del papa terminaron por regalarle uno.

En aquella ocasión, el niño, de unos 10 años, subió al estrado solo y se acercó al pontífice durante el saludo a los peregrinos para pedirle el famoso gorro de seda blanco que portan solo los papas. Francisco lo tomó de las manos, le sonrió y conversó, hasta que el chico se sentó en una silla reservada a los cardenales ante la mirada divertida del papa.

Templo en Antioquia fue declarado como santuario por el papa Francisco

De otra parte, el templo de San José, del municipio de Venecia, en Antioquia, fue declarado como santuario por el papa Francisco, según confirmó la Conferencia Episcopal de Colombia.

“El templo del municipio de Venecia recibe la dedicación con las reliquias de primer grado, originales de los mártires San Vicente Diácono y San Eusebio de Vercelli. También lo vamos a declarar como santuario de veneración a San José, con motivo de este año josefino, que comenzó el 8 de diciembre de 2020 y que termina el próximo 8 de diciembre”, aseguró el monseñor César Alcides Balbín Tamayo, obispo saliente de la Diócesis de Caldas en Antioquia.

En ese sentido, el representante religioso añadió que “es un maravilloso regalo que nos hace el papa Francisco”.