Las fuerzas armadas de Estados Unidos notificaron este lunes, 9 de febrero, un nuevo ataque en aguas internacionales a una embarcación que, presuntamente, transportaba drogas hacia el norte del continente, como parte de la larga campaña contra el narcotráfico que ha impulsado el Gobierno de Donald Trump.
El Comando Sur de Estados Unidos informó que, bajo la dirección del comandante de la división militar, el general Francis L. Donovan, “la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear realizó un ataque cinético letal contra una embarcación operada por Organizaciones Terroristas Designadas”, se lee en una publicación en el perfil de X de la agencia.

“La inteligencia confirmó que la embarcación transitaba por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico Oriental y participaba en operaciones de narcotráfico”, asegura el comando.
On Feb. 9, at the direction of #SOUTHCOM commander Gen. Francis L. Donovan, Joint Task Force Southern Spear conducted a lethal kinetic strike on a vessel operated by Designated Terrorist Organizations. Intelligence confirmed the vessel was transiting along known narco-trafficking… pic.twitter.com/fa5vppjcCy
— U.S. Southern Command (@Southcom) February 10, 2026
Estos ataques a barcos en el Pacífico y en el Caribe han despertado dudas en el Congreso del país, en algunos tribunales y en grupos de derechos humanos, pues el Gobierno no presenta pruebas de que las embarcaciones pertenecen a bandas criminales antes de llevar a cabo los bombardeos, que han acabado con la vida de cientos de personas.

“Dos narcoterroristas murieron y uno sobrevivió al ataque”, informó la agencia militar en su mensaje. “Tras el ataque, el Comando Sur de los Estados Unidos notificó inmediatamente a la Guardia Costera de los Estados Unidos para que activara el sistema de búsqueda y rescate para el sobreviviente”.

El Gobierno de Donald Trump desplegó sus fuerzas armadas en el Caribe y en el Pacífico para detener las redes de narcotráfico que azotan el continente desde agosto del 2025.
Durante estos meses, la Administración ha señalado a los barcos y a sus tripulantes de narcoterroristas, además Trump estableció que su país enfrenta un conflicto armado interno contra el tráfico de drogas y catalogando a los miembros de los supuestos carteles como “combatientes ilegales”. En conjunto, esto le permite a las fuerzas estadounidenses actuar sin necesidad de la aprobación del Congreso.

En total, Estados Unidos ha bombardeado al menos 38 buques, principalmente lanchas rápidas que, según el Gobierno, llevaban drogas hacia Norteamérica. Allí han muerto alrededor de 128 personas.
Ante la situación, el Congreso ha citado a funcionarios militares para que ofrezcan más detalles sobre los operativos militares. Algunos agentes han reconocido a los legisladores que desconocen la identidad de todas las personas bombardeadas. Se suma que, en un inicio, estas acciones en aguas internacionales tenían el objetivo de derrocar a Nicolás Maduro en Venezuela, quien fue detenido junto a su esposa el pasado 3 de enero.
