El nombre del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quedó salpicado en varias cartas del caso de Jeffrey Epstein reveladas por el Departamento de Justicia (DOJ) y, por ellas, el mandatario demandó al Wall Street Journal en los estrados norteamericanos.
El medio publicó un artículo en el cual aseguraba que Trump era el emisor de una carta subida de tono dirigida en 2003 al delincuente sexual Jeffrey Epstein y esta provocó la arremetida judicial del republicano contra el diario neoyorquino.


El mandatario había negado ser el autor de la misiva, demandó al periódico por difamación y pretendía que se le indemnizara con 10.000 millones de dólares por daños y perjuicios.
Darrin Gayles, el juez federal que asumió esta demanda, sentenció este sábado la derrota de Trump en su exigencia. El togado desestimó la demanda por difamación de Donald Trump contra The Wall Street Journal definitivamente.
En la resolución judicial se establece que la demanda no cumplía los estándares legales mínimos para demostrar la existencia de “malicia real” y esta figura jurídica es clave en Estados Unidos para avalar el recurso de difamación por parte de un medio de comunicación.

El juez enfatizó que el trabajo periodístico de The Wall Street Journal se encuentra protegido por las garantías de la Primera Enmienda sobre la libertad de prensa y la cobertura de asuntos de interés público.
En contraste, el equipo de abogados de Trump argumentó que el artículo afectó gravemente la reputación del presidente y, además, buscaba sentar un precedente para los demás medios sobre las publicaciones que lo tocan a propósito del caso Epstein.
Donald Trump y Jeffrey Epstein
A Donald Trump no solo lo vinculan estas cartas con Jeffrey Epstein; en la medida que han salido a la luz más revelaciones del escándalo, han revelado diferentes pruebas que vinculan al hoy mandatario.

Fotos, registros de vuelos, listas de contactos, menciones en expedientes y algunos correos vinculan al mandatario estadounidense con el escandaloso Epstein. A pesar de ello, Trump no ha sido imputado ni ha sido llamado a declaratorias.
Ninguno de los documentos desclasificados por las autoridades judiciales estadounidenses contiene acusaciones de delitos sexuales o imputaciones penales formales contra Trump relacionadas con la red de tráfico de Epstein.
El presidente ha reiterado en múltiples ocasiones que no tuvo conocimiento de las actividades ilícitas de Epstein y que se distanció de él hace casi dos décadas, antes de su primera detención en 2006.
*Con información de AFP.
