El vórtice ártico que pasa por el territorio estadounidense deja consecuencias fatales tras las temperaturas extremas de los últimos días. Además de dejar aeropuertos sin operación, y zonas sin energía, está dejando familias incompletas.
La tormenta Fern se consolida como el fenómeno invernal más intenso en los últimos años. En Pittsburgh se vivió el día más nevado en 16 años.
Hasta el lunes en la mañana, se confirmó la muerte de 11 personas, mientras que hoy en la mañana la cifra ascendió a 34. Las causas de ellas serían hipotermia y accidentes de tránsito con los camiones limpianieve, en estados como Ohio y Massachusetts.

Las temperaturas son congelantes; estados como Nueva York mantienen una sensación térmica de -5 °C. El punto mínimo de congelación es 0 °C y se espera que sigan estos climas por una semana más, por lo menos.
Es por esto que algunos estados emiten alertas azules, que buscan el llamado de los ciudadanos a las autoridades para que ellos avisen la presencia de personas que vivan en la calle. En Nueva York se reportaron 8 personas muertas a la intemperie; sin embargo, hasta el momento no se han identificado como homeless.
En el estado de Texas murieron tres niños cuando cayeron a un estanque semicongelado mientras jugaban afuera de su casa.

Cortes eléctricos y vuelos cancelados
En los estados del sur se reportan los cortes eléctricos, ya que la infraestructura no está preparada para estos climas, pues son territorios en donde las temperaturas son cálidas normalmente.
Tennessee es el estado con más personas afectadas; según el portal poweroutage.us, al menos 174.723 habitantes están en este momento sin luz en este territorio.
Los estados más afectados hasta el momento son Mississippi, con 144.261 habitantes sin acceso a electricidad, y Louisiana, que sufriría con 102.157 las consecuencias de la tormenta.

En total, se calculan 559.460 personas afectadas por la electricidad en el territorio estadounidense. La cifra de vuelos cancelados ya ascendió a 6.000, mientras que al menos 20.000 fueron retrasados.


La realidad climática de Estados Unidos es preocupante, porque se espera que las temperaturas alcancen -45 °C, lo cual puede generar más desastres fatales en los habitantes estadounidenses.
Se espera que este fenómeno tenga una segunda ola invernal en el resto del territorio; afecta a más de 200 millones de personas en Estados Unidos.

