Estados Unidos está en medio de una polémica que ya genera hasta la respuesta de Donald Trump y la Casa Blanca. Misteriosas muertes de al menos 9 científicos de importantes entidades como la Nasa han generado una ola de respuestas por parte del presidente, teorías y ahora, investigaciones oficiales.
Las autoridades se han alertado al identificar que estos científicos han desaparecido o han muerto en extrañas condiciones entre 2023 y 2026. Este reporte generó polémica en el país norteamericano porque algunos de ellos estaban vinculados a proyectos estratégicos en áreas como energía nuclear, exploración espacial y desarrollo tecnológico avanzado.

Varios de estos científicos trabajaban en instituciones clave como el Jet Propulsion Laboratory de la Nasa y el Laboratorio Nacional de Los Álamos, centros relacionados con investigaciones sensibles.
Con este antecedente, la polémica escaló de tal forma que el Gobierno estadounidense se pronunció ante ello y el presidente Trump confirmó que su administración ya adelanta revisiones sobre estos casos.

“Espero que sea algo aleatorio, pero lo sabremos en la próxima semana y media”, afirmó el mandatario, quien calificó la situación como “bastante seria”.
Además, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reconoció que el Gobierno está al tanto de los reportes y aseguró que se evaluará si existe algún vínculo entre los casos. No obstante, evitó confirmar una hipótesis concreta.
¿Por qué genera polémica?
Entre los hechos más llamativos está el fallecimiento de científicos vinculados a misiones espaciales y proyectos de defensa, así como desapariciones sin explicación clara.

Algunos de los expertos tenían acceso a información clasificada, lo que ha elevado la preocupación en sectores de inteligencia. Incluso, el Pentágono ha advertido que estos episodios podrían representar un riesgo para la seguridad nacional si llegaran a estar conectados.
Además, informes recientes señalan que varios de los científicos compartían vínculos profesionales o coincidían en áreas de investigación, lo que ha alimentado especulaciones sobre un posible patrón, aunque sin pruebas concluyentes.
Uno de los casos más recientes es el de William Neil McCasland, quien desapareció el 27 de febrero de 2026 tras salir de su casa. Su perfil generó especial interés porque tenía vínculos con investigaciones estratégicas del gobierno.
Otro caso relevante es el de Mónica Jacinto Reza, ingeniera asociada al Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la Nasa, reportada como desaparecida en junio de 2025. Su desaparición sigue sin explicación clara.
También figuran Anthony Chavez y Melissa Casias, ambos vinculados al Laboratorio Nacional de Los Álamos. Desaparecieron en 2025 y dejaron pertenencias personales, lo que incrementó las dudas sobre lo ocurrido.
Hasta ahora, las autoridades estadounidenses no han confirmado que exista relación entre los casos. Sin embargo, la coincidencia en los perfiles (expertos en sectores estratégicos) ha generado múltiples teorías, desde accidentes aislados hasta posibles acciones de actores externos.

