Estados Unidos ha confirmado este 22 de enero, de manera oficial, su retiro de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El país estaba a la espera de cumplir el plazo establecido de un año desde que se hizo la notificación de retiro; esta fue enviada tan pronto inició el mandato del actual presidente, Donald Trump.

Esta decisión ha generado un debate legal, pues Estados Unidos, en este momento, tiene una deuda con la OMS que ascendería a cerca de 260 millones de dólares por concepto de cuotas atrasadas.

Aunque legalmente el país norteamericano no podría salir sin cumplir con ese pago, algunos afirman que la OMS no tiene mecanismos de sanción que sean efectivos para obligar a que se pague el dinero adeudado.
El experto en derecho de la salud global, Lawrence Gostin, dijo en una comunicación con CNN: “Legalmente, está muy claro que Estados Unidos no puede retirarse oficialmente de la OMS a menos que pague sus obligaciones financieras pendientes”. Sin embargo, añadió: “La OMS no tiene poder para obligar a EE. UU. a pagar lo que debe”.
Esta situación puede afectar seriamente a la organización. Por parte de Estados Unidos, no recibirá más dinero y se retirará el personal contratado por el país norteamericano para la OMS.
Desde la OMS ya se había afirmado que una salida del país gringo de la organización, podría suponer un riesgo no solo para el territorio norteamericano, sino un riesgo de impacto mundial.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, indicó hace algún tiempo: “La retirada de la OMS es una pérdida para Estados Unidos y también es una pérdida para el resto del mundo”; también aseveró que esto puede poner “en peligro la seguridad de Estados Unidos (...) y la del resto del mundo”.

De igual manera, mencionó que el país norteamericano “se beneficia de numerosas acciones de la OMS (...), especialmente en materia de seguridad sanitaria”.
En este momento no se sabe cuál será la magnitud de lo que significa la retirada de Estados Unidos de la OMS.

La OMS surgió como una iniciativa de los representantes de los países de Brasil y China, en medio de la Conferencia Constitutiva de las Naciones Unidas, en el año 1945, en Estados Unidos.
Hoy, el país que fue sede de esa conferencia (donde surgió la iniciativa) se despide después de más de 75 años de permanencia dentro de ella.










