El Gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles, 7 de enero, unas nuevas pautas dietéticas, las cuales instan a los estadounidenses a que reduzcan el consumo de carbohidratos y alimentos procesados.
La propuesta, que fue informada por el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., también instruye a los ciudadanos para que prioricen el consumo de alimentos integrales, de frutas y verduras, además de adaptar las grasas saludables a su dieta y consumir alimentos altos en proteína.
Se trata de las nuevas Guías Alimentarias para los Estadounidenses, las cuales se actualizan cada cinco años. El secretario de Salud ha impulsado sus labores para cumplir con su promesa de “hacer Estados Unidos saludable de nuevo”.

“Estas nuevas directrices revolucionarán la cultura alimentaria de nuestra nación y harán que Estados Unidos vuelva a ser un país más saludable”, aseguró Kennedy ante la prensa en medio de una conferencia que otorgó desde la Casa Blanca.

Allí, el secretario, junto con la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, y otros funcionarios de salud, compartieron una imagen de la pirámide alimentaria actualizada. El gobierno publicó un gráfico que sitúa a la carne, los lácteos y las grasas saludables en el mismo nivel que las verduras y las frutas. Los granos integrales ricos en fibra como la avena están en la parte inferior.
La reacción de nutricionistas y defensores de la salud pública fue dispar: el consejo de reducir el azúcar y los alimentos procesados fue recibido de forma positiva, pero el énfasis en la proteína animal y los lácteos enteros fue “contradictorio”.
Introducing: The New Pyramid pic.twitter.com/NR03y6bqos
— HHS (@HHSGov) January 7, 2026
“Me pareció todo confuso, contradictorio, ideológico y muy retro”, dijo Marion Nestle, profesora emérita de nutrición de la Universidad de Nueva York.

El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr, prometió que las nuevas pautas “revolucionarán” los hábitos alimentarios de Estados Unidos.
Nestle dijo a la AFP que desaconsejar los alimentos altamente procesados era una “recomendación muy sólida”, y añadió que la apoya de “todo corazón”. Pero también calificó las nuevas directrices como una victoria para las industrias cárnica y láctea.

Peter Lurie, presidente del Centro para la Ciencia en el Interés Público, dijo en un comunicado que el énfasis en la proteína animal, los lácteos enteros y la mantequilla era “perjudicial”, y “socava (...) los consejos basados en la ciencia”.

Datos federales muestran que los alimentos ultraprocesados -incluidos los productos horneados, dulces envasados, los snacks salados y los refrescos- representan alrededor del 55 % de las calorías en la dieta promedio de los estadounidenses.
Con información de AFP.










