La presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, puede ser derrocada como sucedió con Nicolás Maduro, advierte el secretario de Estado, Marco Rubio, según un extracto del discurso que pronunciará el miércoles, 28 de enero, en el Senado estadounidense.
Rubio acudirá el miércoles a una comisión del Senado para explicar el operativo que condujo a la detención de Maduro, el 3 de enero, y los próximos pasos del gobierno Trump. Rodríguez, que ahora lidera un proceso gradual de cambios, “conoce muy bien el destino de Maduro”, asegura Rubio, según su testimonio, que fue divulgado por el Departamento de Estado.

“Creemos que su propio interés se alinea con el avance de nuestros objetivos clave”, señalará Rubio, según ese discurso. “No se equivoquen: como ha afirmado el presidente, estamos preparados para usar la fuerza para asegurar la máxima cooperación si otros métodos fallan”, explica el texto.

El exsenador republicano, Rubio, aceptó testificar ante sus antiguos colegas después de semanas en las que los demócratas acusaron a la administración Trump de engañar a los legisladores y de exceder su autoridad al usar la fuerza.
Comandos estadounidenses irrumpieron en Caracas el 3 de enero y capturaron a Maduro y a su esposa, Cilia Flores. La pareja fue trasladada a Nueva York para ser juzgada por cargos de narcotráfico emitidos por Estados Unidos, los cuales ellos niegan.

Rubio, en su testimonio preparado, defiende enérgicamente la operación, afirmando que Estados Unidos “arrestó a dos narcotraficantes” y llama a Maduro “un narcotraficante inculpado, no un jefe de Estado legal”. Además, asegura: “No estamos en guerra contra Venezuela”.

“Todo esto se logró sin la pérdida de una sola vida estadounidense, ni una ocupación militar continua”, considera Rubio. “La historia ofrece pocos ejemplos en los que se haya logrado tanto a tan bajo costo”.
Las autoridades venezolanas dicen que más de cien personas murieron, tanto venezolanos como cubanos que intentaron sin éxito proteger a Maduro. Trump ha exigido que Rodríguez trabaje para beneficiar a las empresas petroleras estadounidenses. Otra de las condiciones para el nuevo gobierno es la liberación de los presos políticos y el futuro paso a la democracia.

Por su parte, la presidenta interina sentenció el pasado domingo que ya tuvo “suficiente” de las órdenes de Trump. “Ya basta de las órdenes de Washington sobre los políticos en Venezuela”, dijo Rodríguez en medio de una intervención frente a trabajadores petroleros.

“Que la política venezolana resuelva nuestras diferencias y nuestros conflictos internos. Esta república ha pagado un precio muy alto por tener que enfrentar las consecuencias del fascismo y el extremismo en nuestro país”, agregó la nueva líder.
*Con información de AFP.
