Las estrictas políticas migratorias del presidente estadounidense Donald Trump provocaron una migración neta negativa, tendencia que, según un nuevo estudio, continuaría en 2026 y tendría un impacto significativo en la economía norteamericana.
La migración neta es la diferencia que existe entre el número de personas que deciden entrar a un país y el número que decide salir. Según un reporte del centro de estudios Brookings Institution publicado el martes, el número de inmigrantes que abandonaron Estados Unidos en 2025 probablemente superó al de quienes ingresaron.

“El primer año del segundo mandato de Trump estuvo marcado por cambios radicales en la política migratoria, lo que resultó en una desaceleración significativa de la migración neta hacia Estados Unidos”, explica el estudio.

El Gobierno del presidente Donald Trump dentro de su agenda ha propuesto fuertes políticas migratorias que también han contribuido que se lleguen a estas cifras de migración neta.
Durante algún tiempo la migración hacia los Estados Unidos fue alta, pues muchos ciudadanos de países en vía de desarrollo, se dirigían como inmigrantes para poder trabajar allí y ayudar a sus familias en su país de origen.
Esto también ha dado paso a que inmigrantes tengan que vivir travesías peligrosas, algunos viajando desde Suramérica, atravesando la selva del Darién y haciendo cuanto les sea posible por alcanzar el llamado “Sueño Americano”.
“La migración neta probablemente fue cercana a cero o negativa durante el año 2025, por primera vez en al menos medio siglo”, precisa el estudio. Se estima que la migración neta hacia los Estados Unidos en 2025 fue de entre -10.000 y -295.000 personas.
Es probable que esta tendencia continúe en 2026 y por consiguiente tendrá consecuencia “importante en la macroeconomía” del país, dice el reporte. “La desaceleración implica un menor crecimiento del empleo, del PIB y del consumo”.
“Aunque persiste un alto grado de incertidumbre política, también es probable una migración neta negativa en 2026”, añade.

Se indica de igual manera que el crecimiento de la población en edad de trabajar nacida en Estados Unidos ha sido débil en los últimos años, y que casi todo el crecimiento de la fuerza laboral proviene de la inmigración, lo que sería también una de las causas de las afectaciones que se pueden evidenciar en materia económica.

Los inmigrantes no solo aportan mano de obra, sino que generan demanda de bienes y servicios, indican los autores del estudio, que además precisan que “las recientes reducciones en la transparencia de los datos hacen que las estimaciones sean más inciertas”.
*Con información de AFP










