Este miércoles 13 de mayo de 2026 es una fecha muy importante para la Iglesia católica, en el mundo se celebran dos historias que han dejado una huella profunda: las apariciones de la Virgen de Fátima en Portugal y la vida de San Pedro Regalado, el santo patrono de Valladolid, España.

La Virgen de Fátima
La historia de la Virgen de Fátima comenzó el 13 de mayo de 1917. En un pequeño pueblo de Portugal, tres niños que cuidaban ovejas (Lucía, Jacinta y Francisco) contaron que habían visto a la Virgen María.
Hoy en día, millones de personas celebran esta fecha como un recordatorio de la esperanza. El mensaje de Fátima es muy sencillo y se basa en la oración y en tratar de ser mejores personas cada día.

Por eso, en muchas iglesias se realizan procesiones con velas y se reza el Rosario, uniendo a comunidades de diferentes países bajo una misma tradición que busca la tranquilidad y el bienestar de la humanidad.
San Pedro Regalado
Al mismo tiempo, se celebra a San Pedro Regalado (1390-1456), un hombre que decidió vivir una vida de total sencillez. Nació en Valladolid y desde muy joven entró a la orden de los franciscanos. Su mayor deseo era vivir de forma pobre, tal como lo hizo San Francisco de Asís, dedicando su tiempo a rezar y a ayudar a quienes no tenían nada.
Pedro Regalado vivió en el convento de La Aguilera y, aunque llegó a ser el jefe de varios conventos, nunca dejó de hacer los trabajos más humildes.

Fue una persona tan querida y respetada que incluso reyes de España, como Isabel la Católica, visitaban su tumba.
Se cuenta que Pedro tenía dones especiales, como el de estar en dos lugares al mismo tiempo o ser llevado por los ángeles para cumplir con sus deberes, lo que lo convirtió en una figura muy famosa de su época.
Una fecha para recordar valores
Estas dos celebraciones del 13 de mayo muestran caminos diferentes pero valiosos. Por un lado, Fátima habla de la importancia de la fe y la paz. Por otro lado, San Pedro Regalado enseña que la verdadera grandeza se encuentra en la sencillez y en ayudar a los demás sin esperar nada a cambio.
