En un operativo conjunto entre autoridades colombiana y de Estados Unidos se logró llegar a una organización que se dedicaba -según la Policía- al tráfico de cocaína usando veleros deportivos.

Sobre el resultado que se logró con la agencia antidrogas DEA, de los Estados Unidos, la Policía señaló que, entre los capturados está alias Libardo, quien era socio estratégico de alias Otoniel, exjefe máximo del Clan del Golfo.
“Se logró la desarticulación de una sofisticada organización narcotraficante con alcance transnacional, con la captura de tres ciudadanos colombianos mediante dos diligencias de registro y allanamiento, en la ciudad de Medellin, el municipio de Guatapé (Antioquia) y Cartago (Valle del Cauca), quienes eran requeridos por la Corte Distrital para el Distrito Sur de la Florida de los Estados Unidos, por los delitos de conspiración y concierto para distribuir cinco kilogramos o más de cocaína”, reveló la Dirección de Investigación Criminal, Dijín.

Añadió la autoridad policial: “Se trata de una estructura criminal, vinculada directamente a los grupos armados organizados Ejército Gaitanista de Colombia y ELN, la cual era responsable del envío sistemático de clorhidrato de cocaína desde la costa Caribe colombiana hacia la Florida (EE. UU.), Puerto Rico, República Dominicana y Centroamérica”.
Sobre la investigación, dijo la Dijín: “La organización criminal empleaba una logística diversificada para el tráfico de estupefacientes mediante rutas marítimas que utilizaban como punto de partida los puertos de Cartagena, Barranquilla y Santa Marta. Dese allí, zarpaban veleros deportivos y embarcaciones con contenedores marítimos, que eran acondicionados con compartimentos ocultos o “caletas”, que permitían transportar entre 200 y 700 kilogramos de cocaína por envío, con una frecuencia de hasta dos veces al mes".

Para evitar dejar rastro del pago de los dineros producto del negocio narcotraficante, explicó la Policía:
“Tenían también finanzas digitales y habían implementado el uso de la Dark Web, comunicaciones cifradas y pagos en criptomonedas para eludir el rastreo financiero de las autoridades y se estima que la organización producía anualmente cerca de 10 millones de dosis, generando rentas ilícitas superiores a los 23 millones de dólares”.
Los capturados quedaron a disposición de las autoridades judiciales competentes, informó la Dijín.
