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Con paneles solares, el Gobierno y entidades reparan y llevan energía a indígenas de Chocó

La medida beneficia a una comunidad que ha sido víctima del conflicto armado.


Por medio del Programa de Reparaciones Colectivas liderado por la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), junto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y las entidades locales del departamento de Chocó, se cumplió con la instalación de 40 unidades de paneles solares para dos comunidades indígenas embera chamí en los resguardos de La Puria y Consuelo Parte Baja en el municipio de Carmen de Atrato y dos comunidades embera katios de los pueblos Citará y Ziparadó del resguardo Tanela en el municipio de Unguía, Chocó.

Esta medida contribuye a la reparación de los daños y al mejoramiento de la calidad de vida de más de 6.000 beneficiarios directos e indirectos que habitan este territorio, respetando los deseos de la comunidad de ser actores partícipes de los procesos de reparación colectiva. De igual manera, permite la utilización de máquinas de coser para la elaboración de artesanías y ropa, así como de otros dispositivos electrónicos necesarios para el funcionamiento administrativo de los resguardos.

“Nosotras, las mujeres del resguardo La Puria, hacemos collares, tejidos y ropa. Eso lo vendemos y de esos vivimos. Gracias a la instalación de estos paneles, tenemos máquinas de coser que funcionan y con las que podemos producir más de nuestros productos. También, las personas que están estudiando pueden estudiar ahora con sus computadores. Antes nosotros no teníamos luz”, afirma Mónica Patricia Evao, indígena embera chamí del resguardo La Puria.

Desplazamientos de la misma comunidad indígena hacia Medellín

En total 20 familias de la comunidad indígena embera katío llegaron a la capital de Antioquia en los últimas días, tras huir de la guerra que se vive en municipio de El Carmen de Atrato, Chocó. Las víctimas del desplazamiento forzado arribaron a las instalaciones de la Personería de Medellín. Al parecer, se vieron obligadas a salir de su territorio por las continuas amenazas e intimidaciones de los grupos armados.

Según William Yeffer Vivas Lloreda, personero de la ciudad, en un inicio fueron reportadas 150 personas, pero “finalmente, logramos recibir declaraciones relativas a 20 familias, 69 personas, entre ellos la mayoría niños y mujeres”, explicó. Las familias fueron trasladas hacia un albergue que fue dispuesto por la alcaldía de Medellín, donde se encuentran otros 15 núcleos familiares que ya habían llegado a la ciudad el pasado 25 de mayo.

“Tuvimos conocimiento de un desplazamiento forzado que se presentó desde la comunidad de Carmen de Atrato, Chocó, hacia el municipio de Medellín. Se les activó ruta de atención y se encuentran en un albergue que dispuso para tal sentido la alcaldía municipal”, comentó el funcionario. Por su parte, la agencia del Ministerio Público había advertido que a esta zona del país podían llegar un total de 300 indígenas de esa misma comunidad, debido a los enfrentamientos que se registraron entre el pasado 10 y 11 de mayo.

Los grupos al margen de la ley que hacen presencia en este sector son los miembros del ELN y el Clan del Golfo, quienes se disputan las economías de la minería y el narcotráfico.