El 31 de diciembre, cuando el país se alistaba para despedir el año, el gobierno de Gustavo Petro publicó un polémico borrador de decreto que encendió varias alarmas. En este proyecto de norma, proyectada por el Ministerio de Nuevas Tecnologías (TIC), se autoriza a “los operadores postales para que habiliten o modifiquen sus títulos habilitantes para prestar los otros servicios postales de pago en las modalidades de servicio de Giro de Pago, Giro de Depósito y Transferencia Postal”.
Permitirles a empresas que no son vigiladas por la superintendencia financiera operar recursos del público, es un hecho inédito en el país que abre interrogantes importantes. Varios gremios han advertido los riesgos que tendría esta medida. “Lo anterior genera, además, un arbitraje regulatorio, pues los requerimientos para esta nueva actividad serían más laxos en materia de gestión de riesgos, adopción de medidas para la prevención del lavado de activos y financiación del terrorismo e intervención oportuna ante eventuales contingencias. Vale la pena mencionar que, en ausencia de una supervisión adecuada, el riesgo recae directamente sobre el ciudadano”, dijo, por ejemplo, Asobancaria.

Pero hay otro detalle que llama la atención y le pone suspicacia al tema. Se trata de la mención de este deseo, de una empresa en particular, en los llamados Petrovideos. SEMANA publicó hace cuatro años las grabaciones de las reuniones de campaña del entonces candidato Gustavo Petro con su equipo. Se trataba de conversaciones polémicas en las que se proponían estrategias de campaña sucia y, además, se contaba quiénes eran los aportantes y qué pedían.

Fue allí, por ejemplo, donde el controversial asesor, Sebastián Guanumen, aseguró que para ganar la presidencia se debía “correr la línea ética”, “ponerle (a Fico Gutiérrez) la cara así como depravado” y “pintarlo de marioneta” e “irse contra Alejandro Gaviria”.

Pero en otra reunión, se habló de un tema concreto que hoy llama la atención de cara al decreto de MinTic. En esa cita, Roy Barreras le pide a la campaña tratar un tema de primer orden, atado a una generosa donación para la campaña.

“La gente de Supergiros, que ya ayudó en la primera vuelta, quiere explicarle con la junta directiva cómo ellos pueden avanzar hacia un sistema cooperativo financiero; le oyeron a Petro el tema de cómo acabar con el monopolio del sistema financiero. Esto va de la mano de un aporte, pueden ser 500 millones de pesos”, dice Barreras.
En su momento, Supergiros negó esa versión de Barreras. En un comunicado, la compañía aseguró: “Ante la mención que el senador Roy Barreras hace de la marca SUPERGIROS en una conversación con varios miembros de la campaña de Gustavo Petro, en el sentido de que la compañía ha apoyado económicamente en primera vuelta, queremos ser enfáticos en: SUPERGIROS rechaza tajantemente esa alusión hecha por Roy Barreras. La empresa NO APOYA, no ha apoyado, ni apoyará económicamente a campaña política alguna".
La empresa, además, negó tener interés en pertenecer al sistema financiero. “SUPERGIROS es una empresa del sector postal, no hacemos parte del sector financiero, tenemos alianzas y relaciones comerciales con la banca colombiana fundadas en la colaboración y el respeto por las entidades financieras", dijo en ese mismo documento. Agregó que ante el CNE no podía existir el soporte de esa donación, dado que no la habían hecho.

Barreras también se echó para atrás en las declaraciones que hizo en las conversaciones de campaña y luego a Semana dijo: “Los dueños de grandes empresas y los banqueros tienen derecho y posibilidades de hacer aportes a todas las campañas presidenciales (casi siempre lo hacen por igual), no se hizo en este caso. Tiene razón Supergiros, no hubo ese aporte”
Una polémica que crece
El exministro José Manuel Restrepo explica que los operadores postales han venido desde hace años pidiendo poder prestar estos servicios. Y que, en términos generales, existe un propósito loable, que es lograr una mayor inclusión financiera, pues estas compañías suelen tener sedes en lugares inaccesibles.
“Pero los problemas son relevantes y han sido la razón por la cual en el pasado esto no se ha adoptado. Al autorizar el manejo de recursos a través de “cuentas postales”, en la práctica se habilitan funciones muy similares a las de la banca colombiana o las fintech, pero sin la estructura de supervisión y control que siempre ha tenido la Superfinanciera", detalla.
A su juicio, eso lo que se traduciría es que sería el Mintic el que supervisaría estos productos financieros, una entidad que no tiene ni la competencia ni la capacidad para esa labor. “Además, genera una inequidad regulatoria porque a los bancos y a las fintech se les exigen muchos criterios para ese fin. Así el decreto intente matizarlo, propone una cuasiforma de captación por fuera de la regulación existente con esos giros de depósito con riesgos de lavado de activos, protección al consumidor y de riesgo financiero".
Asobancaria agrega otros riesgos. “De expedirse el proyecto de decreto en los términos actuales, las cuentas postales no contarían con seguro de depósito y los operadores no tendrían requerimientos patrimoniales equivalentes a los exigidos a las entidades financieras, lo que incrementa el riesgo de pérdida de los recursos de los usuarios”, dice.
Y, además, asegura que “el Banco de la República ha advertido que esta iniciativa puede afectar el desarrollo de los pagos inmediatos en el país, en particular el avance de Bre-B, al fragmentar el ecosistema de pagos e incentivar el uso del efectivo”.










