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Desde una unidad móvil en los barrios, Bogotá hará atención primaria en salud mental

La Subred Sur es la primera en poner en funcionamiento este servicio para atender las localidades de Usme, Ciudad Bolívar, Tunjuelito y Sumapaz.


El secretario de Salud, Alejandro Gómez, dio a conocer que Bogotá contará con cuatro unidades móviles de atención primaria en salud (Maps), con énfasis en Salud Mental, que recorrerán cada una de las Subredes de la ciudad.

Se trata de un vehículo tipo furgón con las adecuaciones para realizar la atención de usuarios; en su interior cuenta con dos consultorios, un baño con su propio sistema de agua y, adicionalmente, incluye una carpa externa. El equipo profesional estará conformado por enfermería, trabajo social, gestor comunitario, psicología, odontología y medicina general.

Con el espíritu del modelo territorial de salud, esta estrategia busca desarrollar acciones integradas en el marco de las Rutas Integrales de Atención en Salud de problemas y trastornos mentales.

“Hay algunos sitios donde para las personas es difícil desplazarse y el tener un centro de salud ambulatorio va a ser un gran paso al rededor del tema de salud mental. Es otra manera de construir equidad en los territorios”, indicó el secretario Gómez.

La Subred Sur es la primera en poner en funcionamiento este servicio, para atender las localidades de Usme, Ciudad Bolívar, Tunjuelito y Sumapaz. Con esta móvil, se espera realizar más de 1.000 atenciones al mes.

“Con esta móvil vamos llegar a los territorios de difícil acceso y donde más nos necesitan de manera resolutiva y con espacios amplios, cómodos y habilitados para prestar servicios de salud de la mejor calidad y con profesionales idóneos. El objetivo es que con estas intervenciones podamos mejorar las condiciones de salud del individuo, la familia y la comunidad”, afirmó Luis Fernando Pineda, gerente de la Subred Sur.

La unidad móvil estará recorriendo diariamente cada una de las cuatro localidades, ubicándose en sitios estratégicos, en donde se evidencie una menor oferta de servicios en salud, mayor vulnerabilidad socioeconómica y se presenten mayores problemáticas en salud mental.

Cartagena pone lupa a la salud mental

Los índices de suicidios entre 2021 y lo que va corrido de 2022 en Cartagena han presentado aumentos alarmantes; por esta razón, desde el Concejo Distrital encabezado por Liliana Suárez, se puso sobre la mesa la realización de un debate de control político al tema de la salud mental en la ciudad.

La presidente del Concejo expresó que la salud mental de los cartageneros se ha visto afectada por diferentes factores con el pasar de los años, por ejemplo el de la pandemia por la covid-19. Esto se ve reflejado en el incremento en la tasa de suicidios.

El concejal Óscar Marín propone pensar en un proyecto de Acuerdo basado en la Ley que garantiza el acceso a la salud mental, en que incluya en la salud mental de funcionarios del Distrito para que la toma de decisiones que hagan sea acorde a la realidad.

Concejales como César Pión y Kattya Mendoza enfatizaron que cuando se presente la propuesta, tendrá su respaldo, recalcando la importancia de la salud mental. Por otro lado, el concejal Luder Ariza señaló que en el Plan de Desarrollo quedó estipulado que el Distrito se haría cargo de formular una política pública sobre salud mental, sin embargo, no se ha implementado a pesar del aumento de los casos de suicidios. Destacó también la tardanza en la asignación de citas de psicología en las diferentes EPS.

En caso de emergencias de salud mental, en el Distrito de Cartagena de Indias la línea habilitada es 125 de lunes a domingo y su horario de atención es las 24 horas.

Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) instó a todos los países a invertir más en salud mental, afirmando que “el sufrimiento es enorme” y que se ha acrecentado con la pandemia de covid.

Incluso antes de la covid-19, casi 1.000 millones de personas vivían con un trastorno mental, indicó la agencia de la ONU en un informe sobre la situación de la salud mental del mundo.

Solo en el primer año de la pandemia, las tasas de depresión y ansiedad subieron en un cuarto, en un momento en el que los escasos recursos sanitarios estuvieron concentrados en luchar contra el virus.

Solo 2 % de los presupuestos nacionales de salud y menos 1 % de toda la ayuda internacional está dedicada a la salud mental, destacó el informe de la OMS. “Todas estas cifras son muy bajas”, declaró Mark Van Ommeren, de la división de salud mental de la OMS en una conferencia de prensa.