En marzo de 2019, el asesinato de la niña Salomé Jiménez en un bus de servicio público causó un profundo rechazo en la ciudad de Barranquilla. Según informaron medios locales, la menor de tres años fue herida de muerte por un atracador. El sujeto, presuntamente, accionó un arma de fuego contra un pasajero del vehículo que se le enfrentó, pero la bala impactó en el cuerpo de la menor que estaba en el puesto de atrás junto a su madre. La niña fue conducida a un hospital cercano donde llegó sin signos vitales.
Casi tres años después de los hechos, los dos hombres que fueron capturados como presuntos responsables fueron dejados en libertad este miércoles, según informó el periódico El Heraldo.
El medio local señaló que, durante una audiencia de vencimiento de términos, un juez decidió que Brayan de Jesús Rivera Hernández y Raúl José Barrios Altamar quedaran en libertad debido a que transcurrieron 120 días sin que se diera inicio a la audiencia de juicio oral. Los sujetos previamente, según indicó El Heraldo, habían sido imputados por los delitos de homicidio agravado y tráfico, fabricación o porte ilegal de armas de fuego o municiones agravado.

En marzo pasado, cuando se cumplieron dos años de la muerte de la menor, su madre, Doranis Mendoza, en entrevista con el mismo medio, manifestó su molestia por la lentitud del proceso y pidió que se hiciera justicia.
Mendoza dijo que con la pandemia el proceso iba “más lento que nunca”. También señaló en ese momento que durante otra audiencia se enteró que los dos imputados habían renunciado a los abogados de oficio porque supuestamente habían contratado uno por sus medios. Sin embargo, el abogado “nunca apareció y no pudieron hacer la audiencia”, sostuvo.
En dicha entrevista también afirmó sentir temor de que esto fuera parte de maniobras para dilatar el proceso y que quedaran en libertad por vencimiento de términos, como finalmente ocurrió.
Inseguridad en Barranquilla
Las autoridades de Barranquilla reportaron en días pasados un hecho violento en el barrio Rebolo. Luego de las 8 de la noche del pasado viernes 19 de noviembre, delincuentes protagonizaron una balacera cuando, al parecer, querían asesinar a un hombre en ese sector del suroriente de la ciudad.
En medio del intercambio de disparos en la calle, una bala alcanzó e hirió a dos menores de edad.
Según testigos que intentaron socorrer a los niños, uno de ellos recibió una bala en una de sus piernas. La misma lo atravesó e hirió a otro en la mano. Los menores tienen 13 y 3 años de edad y se encuentran en el Hospital General de Barranquilla.
Ante los hechos de violencia e inseguridad que vive Barranquilla, la Policía hace brigadas de seguridad en varios puntos de la ciudad y del área metropolitana para así recuperar la confianza de los ciudadanos.

Otro caso de violencia ocurrió recientemente cuando una balacera dejó a un presunto delincuente fallecido y otro más herido, en hechos ocurridos en la carrera 38 con calle 52, barrio Lucero de Barranquilla.
De acuerdo con medios locales, los ladrones que se movilizaban en una motocicleta habrían atracado minutos antes un establecimiento comercial y en su huida se encontraron de frente con una patrulla de la Policía, que se percató de lo ocurrido y cuando intentaron detenerlos fueron recibidos a disparos.
Otro más sucedió en la tarde del pasado sábado 3 de noviembre, cuando Balmiro Ospino un comerciante de la ciudad de Barranquilla murió por un fuerte golpe en la cabeza tras caer accidentalmente de un bus, que estaba siendo atracado.
El hombre sería un vendedor de libros que se dirigía a su casa cuando tomó el bus, que minutos después sería abordado por atracadores con armas de fuego. Los sucesos, según le relató su hijo, Manuel Enrique Ospino, el hombre se situó en la puerta del bus y los sujetos muy cerca de él. Ospino Mora no pudo ocupar un asiento debido a que el bus estaba bastante lleno.
Minutos más adelante, los delincuentes se levantaron para cometer el atraco, motivo por el cual el conductor aceleró ocasionando accidentalmente la caída del hombre. Según su hijo, los ladrones dispararon, sonido que lo asustó e impidió que se sostuviera.
