En las últimas horas fue reportado el hallazgo del cadáver de una mujer en el corregimiento de Raudal Viejo, ubicado en Valdivia, Norte de Antioquia.
La víctima fue identificada como Karol Daniela Cuartas, habitante de la zona a la que, según las autoridades, hombres de la guerrilla del ELN habían sacado a la fuerza de su casa y habían mantenido secuestrada desde el 11 de abril.
En ese lapso de tiempo, las autoridades adelantaron operativos para dar con su paradero, pero este lunes descubrieron lo peor.
Su cadáver fue abandonado en una vía terciaria en inmediaciones de un sector conocido como Doradas Bajas.
Las versiones que indagan las autoridades tienen que ver con que la joven fue secuestrada y asesinada al ser señalada de ser cercana a un presunto integrante del Clan del Golfo, algo que no ha sido confirmado.
Su caso sucede en medio de un agravamiento del orden público en Antioquia.

“Somos tropas del Batallón de Infantería No 31 Rifles, venimos realizando presencia en Raudal Viejo, en Valdivia, Antioquia, con el propósito de acompañar a la población civil y fortalecer la seguridad en la zona, seguimos adelantando operaciones adelantando todas nuestras capacidades disponibles y enfrentar a los grupos ilegales”, dijo un militar desde la zona, cuyo pronunciamiento fue divulgado en las redes sociales de la Séptima División del Ejército.
En Briceño, por ejemplo, en las últimas horas se conoció de un menor de 13 años que fue herido por delincuentes del frente 36 de las disidencias FARC.
En esa misma población, varias familias han sido desplazadas por el conflicto entre ese grupo armado y el Clan del Golfo, el alcalde fue amenazado y su personero dejó el cargo aduciendo motivos personales.

Además, la Séptima División del Ejército reportó el hallazgo de un depósito ilegal en zona rural del municipio de Anorí, también en Antioquia.
Esa fuente aseguró que en el lugar había más de 1.000 cartuchos de diferentes calibres, una granada de mortero de 40 mm, proveedores, un dron con sus controles, 10 radios de comunicación, al igual que material de intendencia y documentación con contenido doctrinal, entre otros elementos utilizados para actividades criminales.

Esos elementos, al parecer, eran del ELN y del frente 36 de las disidencias de las FARC.
