En diálogo con SEMANA, el ministro de Defensa designado, el general (r) Jorge Mora, calificó como un caso terrible de corrupción el del Comando de Ingenieros del Ejército que ha denunciado SEMANA.

El ministro Mora dijo: “Bueno, primero que todo, esto es inadmisible, es terrible, y esto nos demuestra que en realidad hay corrupción al interior de las fuerzas y, evidentemente, eso es uno de los hallazgos. Llevamos ya 47 hallazgos. Eso es uno de los hallazgos que, sin empezar el empalme, ya tenemos algunos documentos, tenemos algunas informaciones”.
“El trabajo que hizo SEMANA fue muy importante y que nos ha servido para tener un punto de base, una base preliminar para ya en el desarrollo del empalme poder profundizar en estos temas, y sobre todo en este caso tan terrible”, manifestó el funcionario designado.
Expresó el general Mora que una de las preocupaciones es poder detectar desde qué fecha se venían dando estos casos de irregularidades.

“Indudablemente, desde cuándo venía esto. Porque, desafortunadamente, las cosas mal hechas toman carrera, sobre todo en nuestras instituciones. Entonces, hay que entrar a mirar quiénes y desde cuándo estaban manejando esta mala práctica”, dijo el Ministro designado.
Agregó que “lo más importante, los responsables tendrán que pagarle a la institución y al país por haber hecho este acto inadmisible de corrupción. Los dineros públicos son respetados, y sobre todo, los dineros del sector defensa”.
El general Mora no descartó que el desastre en las obras contratadas por los ingenieros militares haya sido consecuencia de las malas decisiones del gobierno Petro con la Fuerza Pública.
“Desafortunadamente, con este gobierno se tomaron malas decisiones, hubo una barrida de muchos generales, de gente que venía haciendo un gran trabajo, y quizás eso haya incidido, ¿no? Colocado gente que no tenía el suficiente perfil, el suficiente análisis, idoneidad. Entonces, todo esto lo vamos a analizar dentro del empalme”, agregó.

Es de recordar que SEMANA reveló, a través de varios artículos, cómo desde los ingenieros militares se habían contratado obras por más de 60.000 millones de pesos que quedaron mal planeadas y que llevaron a que los dineros públicos se pusieran en riesgo, según la Contraloría.
