La investigación de SEMANA sobre los problemas en una millonaria adquisición de equipos antidrones para el sector defensa por 80.000 millones de pesos fue tenida en cuenta por el presidente electo, Abelardo De La Espriella, para hacer la respectiva denuncia ante la Fiscalía y otros entes de control.

SEMANA reveló cómo la empresa Codaltec, que pertenece al Ministerio de Defensa, sirvió como intermediaria para comprar hace un año varios sistemas antidrones para el Ejército en la región del Catatumbo en Norte de Santander.
Sin embargo, pese a que han pasado varios meses desde que se firmó el contrato, los equipos no los ha recibido el ejército al determinar que no han superado las pruebas técnicas.
La investigación de SEMANA arrojó que el contrato establecía adquirir tres equipos fijos y 16 semifijos para la región del Catatumbo, en Norte de Santander, una de las zonas más afectadas por estas acciones terroristas.

Tras el posible incumplimiento, se ordenó que el contrato entrara en la fase de debido proceso, es decir, cuando se busca una revisión detallada del incumplimiento, una conciliación y, si no se logra, acudir a las pólizas y posibles sanciones al contratista.
Sobre este grave caso, que podría representar un daño a los recursos del Ejército, el Gobierno entrante señaló: “Entre los hallazgos se encuentra el contrato para la adquisición de 16 sistemas antidrones del Ministerio de Defensa y Codaltec. El análisis técnico advierte posibles sobrecostos de hasta el 85 %, un presunto detrimento patrimonial superior a $20.700 millones y la entrega de equipos sin instalación completa, sin geolocalización operativa y con fallas críticas de inhibición reportadas por el Ejército Nacional”.

La gravedad de la situación además radica en que la Fuerza Pública sigue siendo blanco de duros ataques terroristas lanzados desde drones adaptados con explosivos y no tiene con qué defenderse.
