La fiscal Luz Adriana Camargo hizo una ronda de medios, dio entrevistas y respondió a temas coyunturales de la Fiscalía; justamente, uno de esos temas es el proceso contra Nicolás Petro, el hijo del expresidente Gustavo Petro. Allí, la fiscal habló de demoras y el juez del caso no se quedó callado.

El juez Hugo Carbonó, responsable de dirigir el juicio contra el exdiputado por lavado de activos y enriquecimiento ilícito, respondió con contundencia a lo dicho por la fiscal en las entrevistas, en las que advirtió que el proceso lleva dos años y medio en la audiencia preparatoria.
Para el juez, es claro que la fiscal Camargo no conoce en detalle el proceso o simplemente no ha sido informada por los delegados, porque, en su criterio, la audiencia preparatoria, que es el escenario más complejo en materia de análisis y debate de los elementos de prueba que usarán las partes en el juicio, avanzó en tiempo récord.
“Resulta necesario precisar que esta se encuentra fuera de contexto, toda vez que, pese al voluminoso y extenso material probatorio sometido a consideración del Despacho, la audiencia preparatoria fue culminada en un tiempo récord, si se tiene en cuenta que comprendió el análisis de 1,5 millones de elementos probatorios”, advirtió el juez.

Los detalles revelados por la fiscal Luz Adriana Camargo en las distintas entrevistas, de acuerdo con el juez, están fuera de contexto, incluso frente al elemento más básico en este escenario, pues basta con revisar lo que ha pasado a lo largo del proceso, la cantidad de elementos de prueba que soportan la investigación y los recursos que las partes han interpuesto para entender el momento en el que se encuentran.
“En un tiempo reducido, el Despacho logró analizar 1,5 millones de elementos probatorios presentados por las partes y adoptó las decisiones correspondientes respecto de su admisión o inadmisión para ser utilizados en el juicio oral, tanto por la defensa como por la Fiscalía”, señaló el juez a través de un comunicado.
Explicó Carbonó que más de 800 pruebas presentadas por la Fiscalía y la defensa fueron objeto de apelación. Los recursos interpuestos deben ser analizados por el Tribunal Superior de Barranquilla y allí el magistrado Demóstenes Camargo De Ávila requiere del tiempo necesario para adoptar la decisión correspondiente.

Las declaraciones de la fiscal Camargo no cayeron bien en la judicatura, no solo porque advierten que están “descontextualizadas”, sino porque, según el juez, parecen no entender la dinámica de la propia justicia que representa. El juez Hugo Carbonó le recuerda a la fiscal general que solo en lo corrido del año ha tenido que atender más de 584 audiencias de diferentes procesos, además del caso contra Nicolás Petro.
“El Juzgado ha mantenido una actuación imparcial durante el proceso e, incluso, ha compulsado copias respecto de los dos fiscales que han estado a cargo del caso, Mario Burgos y Lucy Marcela Laborde, así como respecto del abogado defensor de Nicolás Petro, Alejandro Carranza, por presuntas irregularidades relacionadas con el mismo proceso”, señaló el juez.

El proceso contra Nicolás Petro avanzó con el trámite habitual y la exposición de las pruebas incorporadas, con pocos aplazamientos y, al contrario, con decisiones controversiales que surgieron en el curso de las diligencias. Se espera que el Tribunal resuelva las apelaciones para continuar con el juicio y conocer si condena o absuelve al exdiputado.
