Durante años, John Fredy Gallo Bedoya fue uno de los hombres más buscados del país. Y es que no era para menos, agentes de inteligencia lo vinculaban con una serie de actividades criminales en el centro del país y los Llanos orientales, principalmente.
Pájaro, el narcotraficante que financió la fuga de Matamba, fue capturado este jueves pic.twitter.com/A9F3sDEUFp
— Rafael Pérez-Becerra (@rafaelperezb) April 20, 2023
Sin embargo, el hombre conocido con el alias de Pájaro había logrado escabullirse, moviéndose a sus anchas por las región del Magdalena Medio, ordenando y controlando actividades delictivas.
Los informes de inteligencia señalan que Pájaro, quien estuvo vinculado a las Autodefensas del Magdalena Medio durante 20 años, conocía como pocos la zona y se movilizaba con cautela para no ser detectado por las autoridades. Para esto, no pasaba más de siete días en un solo lugar y solamente tenía contacto con un reducido número de personas.

“Desplegaba su accionar delictivo en el departamento de Cundinamarca y en Puerto Boyacá. Nuestra inteligencia policial le seguía el paso desde hace varias semanas”, explicó el coronel Édgar Cárdenas, director de Antinarcóticos de la Policía Nacional.

Fue así, como en tiempo récord, unidades de policía antinarcóticos pusieron en marcha un plan para detener al exparamiltar en una finca ubicada en zona rural de la vereda Las Pavas, corregimiento Puerto Romero, municipio de Puerto Boyacá (Boyacá).
En el operativo, los policías le incautaron dos escopetas calibre 12, una carabina calibre 22 con dos cargadores, una mira 4x32, 104 cartuchos calibre 12, trece cartuchos calibre 20, 24 cartuchos calibre 7.65, nueve cartuchos calibre 22, una pistola traumática, cinco cartuchos, una batería para celular, un libro ‘Ramón Isaza, origen de las Autodefensas Campesinas’, tres USB, documentación falsa y cuatro teléfonos celulares.
Todos los elementos incautados también fueron avalados por el juez de control de garantías, esto pese a los cuestionamientos de la defensa del capturado que reclamó que los tiempos para legalizar tanto la captura como los elementos incautados habían superado los tiempos que exige la ley.
Pájaro deberá responder ahora por los delitos de concierto para delinquir agravado y fuga de presos. Las autoridades lo señalan de liderar las oficinas de cobro para el ajuste de cuentas en Bogotá; además, ordenaba extorsiones y secuestros extorsivos a comerciantes, ganaderos y empresarios de la región del Magdalena Medio y Cundinamarca.
Gallo Bedoya ingresó en 1986 a las Autodefensas del Magdalena Medio. Diez años después, tras su desmovilización, se contactó con Arnubio Triana Mahecha, alias Botalón, para así ingresar a las Autodefensas de Puerto Boyacá, siendo hombre de confianza de Ramón Isaza Arango, alias El Viejo.
Isaza le ordenó comandar el Frente Celestino Mantilla de las Autodefensas Campesinas de Puerto Boyacá, que ejecutó varios delitos. En 2006, tras el proceso de desmovilización, se postuló a la ley de Justicia y Paz, pero jamás cumplió con los mínimos requisitos, alejándose para así seguir en la vida criminal.
En diciembre de 2022 se emitió una orden de captura en su contra por el delito de concierto para delinquir agravado. Pocos meses después, fue vinculado formalmente con los delitos de concierto para delinquir y fuga de presos por el burlesco escape del narcotraficante Juan Larinson Castro Estupiñán, alias Matamba, de la cárcel de La Picota, de Bogotá.
En marzo pasado, SEMANA reveló en exclusiva pruebas que vinculaban a alias Pájaro con todo el plan de fuga del narcotraficante Juan Larinson Castro Estupiñán, alias Matamba, en la madrugada de 18 de marzo de 2022 en la cárcel La Picota, de Bogotá.

Pájaro, según la Fiscalía General, era el principal enlace entre el Clan del Golfo, comandado por Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo, y la estructura de esta banda criminal que delinquía en Bogotá y que estaba al mando de Édgar Eulicio Munévar Castillo, conocido en el mundo criminal con el sobrenombre de El Caballista.

En la reunión que se celebró en la noche del 16 de marzo de 2022 en un establecimiento ubicado en una bomba de gasolina en el norte de Bogotá, para finiquitar el plan de fuga, El Caballista, quien se movilizaba en vehículos de alta gama, se encontró con Manuel Antonio Castañeda, quien trabajaba con la Unidad Nacional de Protección (UNP) para finiquitar la fuga de Matamba, quien se encontraba en la cárcel La Picota.
