Por “prescripción de la acción penal” la Fiscalía General le solicitó a la Corte Suprema de Justicia, en su Sala Especial de Primera Instancia, cerrar el proceso penal contra el exdirector del DAS, Andrés Peñate, por las llamadas “chuzadas”.

En la petición se señala que los hechos se presentaron hace ya 20 años, hecho por el cual se superaron considerablemente los términos para investigar y juzgar al exjefe del departamento de seguridad nacional por los delitos de concierto para delinquir agravado, violación ilícita de comunicaciones agravada y abuso de autoridad.
En julio de 2025, la Fiscalía General formalizó el escrito de acusación contra Peñate, quien estuvo al frente del DAS entre el 26 de octubre de 2005 y el 29 de agosto de 2007.

Sin embargo, teniendo en cuenta el código de procedimiento penal, se consideró que se superaron los términos establecidos para continuar con el proceso.
El abogado penalista, Camilo Burbano aseguró que los delitos por los que fue acusado el exdirector del DAS prescribieron entre 2014 y 2015.
En la acusación se indicaba que Andrés Peñate había “dirigido la conducta contra servidores públicos, los magistrados de la Corte, los excongresistas con ocasión de sus funciones e investidura”.

En este grupo se encontraban dirigentes políticos de oposición, periodistas, magistrados de la Corte Suprema y la Corte Constitucional y exfuncionarios.
“Peñate Giraldo, de manera permanente y sistemática, acordó con sus subalternos María del Pilar Hurtado Afanador, exsubdirectora; William Gabriel Romero Sánchez, exsubdirector de Fuentes Humanas; Jorge Alberto Lagos León, exsubdirector de Contrainteligencia; Martha Inés Leal Llanos, exdirectora general de Inteligencia (e) y exsubdirectora de Operaciones; Gustavo Sierra Prieto, exsubdirector de Análisis; Fernando Alonso Tabares Molina, exdirector general de Inteligencia, la recolección de información a través de órdenes verbales y misiones de trabajo utilizando fachadas que generaron la utilización de recursos humanos, técnicos, económicos, compartiendo en reuniones los resultados logrados por los funcionarios adscritos a cada dependencia en cuanto a la tarea y rol de acuerdo con sus funciones y posterior entrega de la información reservada a la Presidencia”, indicó la Fiscalía en la acusación.
En los próximos días la Corte Suprema de Justicia dará a conocer su decisión.
“Fui víctima del G-3″
En una corta intervención, el exdirector del DAS aseguró que a su llegada al organismo fue víctima de seguimientos, persecuciones, perfilamientos y amenazas.
Esto, por intentar “limpiar” el DAS de las cuotas de paramilitares. Fue por esto, indicó, que tuvo una grave enemistad con Jorge Noguera Cotes, exdirector de la mencionada entidad y que fue sentenciado por vínculos con grupos armados ilegales.
En medio de esta labor, el llamado G3, que había sido creado durante la administración Noguera —como indican fallos judiciales—, se encargó de realizar actividades para afectar su buen nombre.
“Está demostrado que el DAS realizó labores de inteligencia abusivas en mi contra cuando fui viceministro de Defensa. Yo por eso siento mucha empatía y solidaridad con las víctimas que están acá, porque el G-3 hizo esto conmigo: recolectó información de mis hijos, realizó grafitis amenazantes, filtró información para vincularme con terroristas”, precisó.
Finalmente, señaló que desde hace muchos años quería contar esto. “Lo tenía atragantado en la garganta”.
