Después de siete años de juicio, la Fiscalía General expuso este 2 de octubre sus alegatos de conclusión en el proceso penal contra el empresario Carlos Alberto Solarte Solarte, por la celebración irregular del contrato de construcción del interconector Tunjuelo-Canoas.

Para el fiscal del caso, quedó demostrado que el contratista incurrió en los delitos de interés indebido en la celebración de contratos y peculado por apropiación.
Los hechos de corrupción, señaló el delegado del ente investigador, se presentaron durante la alcaldía de Samuel Moreno Rojas, cuando hubo un direccionamiento de millonarios contratos.
Entre estos, se encontraba la construcción del interconector Tunjuelo-Canoas, que tenía un valor inicial de 243.000 millones de pesos.
La Fiscalía pidió fallo condenatorio contra el empresario Carlos Solarte por el caso Odebrecht: “Los hechos de corrupción se presentaron en la Alcaldía de Samuel Moreno Rojas”. https://t.co/f0wz5K9jDc pic.twitter.com/p6GoYKzNFE
— Revista Semana (@RevistaSemana) October 2, 2026
El convenio fue suscrito el 30 de diciembre de 2019 entre la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) y el Consorcio Canoas, cuyo representante legal era el empresario Carlos Alberto Solarte Solarte.
Para obtener este convenio, el contratista habría accedido a información clave y reservada sobre los términos de la licitación. Por ello, organizó una propuesta para cumplir con todos los requisitos exigidos en la adjudicación.

“Debo precisar que los comportamientos objeto de acusación tuvieron ocurrencia en Bogotá Distrito Capital durante el mandato del alcalde Samuel Moreno Rojas, 2008-2011, a propósito de un proceso de contratación que se tramitó, celebró y ejecutó a instancias de la Empresa de Acueducto de Alcantarillado de Bogotá”, señaló el fiscal en sus alegatos.
En el escrito de acusación se advirtió que, tras la firma del contrato, se autorizó el desembolso de un anticipo por valor de 48.000 millones de pesos. Sin embargo, parte de ese dinero supuestamente fue desviado y transferido a una corredora de bolsa, situación que afectó los recursos públicos.

En las investigaciones se estableció que 5.160 millones de pesos que hacían parte del anticipo, al parecer, fueron destinados al pago de dádivas. En el expediente hay evidencias de la entrega de cerca de mil millones de pesos a los hermanos Samuel e Iván Moreno Rojas, y de otros porcentajes a funcionarios de la entonces administración distrital para que favorecieran al Consorcio Canoas en la adjudicación del contrato.
De acuerdo con la acusación presentada por la Fiscalía, Solarte Solarte habría lesionado las finanzas de la administración pública al conocer información privilegiada de la licitación, habría manipulado decisiones de funcionarios que tenían a su cargo el proceso de adjudicación y firma del contrato 1115 de 2009, y habría vulnerado los principios de transparencia, responsabilidad, selección objetiva y economía, inquebrantables en materia de contratación pública.

La mencionada obra estaba incluida en el plan maestro de la Empresa de Acueducto de Bogotá (EAAB) para la descontaminación del río Bogotá y contemplaba la construcción de un túnel para canalizar las aguas negras desde el río Tunjuelo hasta la futura planta de tratamiento Canoas, ubicada en Soacha (Cundinamarca), para luego devolver las aguas limpias a la cuenca del río Bogotá.
