El Gobierno nacional y las autoridades territoriales de la región Caribe comenzaron a definir acciones conjuntas para anticiparse a los posibles efectos del fenómeno de El Niño, con especial atención en el consumo y la disponibilidad de energía en los departamentos de la región.

La discusión se llevó a cabo en Barranquilla, donde el presidente Abelardo De La Espriella se reunió con alcaldes y gobernadores del Caribe para establecer una hoja de ruta que permita coordinar las medidas que deberán implementar los territorios ante las condiciones climáticas.
En el encuentro participaron, entre otros, el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char; el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay; el alcalde de Montería, Hugo Kerguelen; y los gobernadores de Córdoba, Erasmo Zuleta; Bolívar, Yamil Arana; y Magdalena, Margarita Guerra.
La reunión tuvo lugar después de otro encuentro entre el mandatario y representantes del sector energético, en el que se analizaron alternativas para atender la situación relacionada con el suministro de energía en la región. De esta manera, el Gobierno busca que las decisiones frente a El Niño se adopten de manera articulada entre la Nación y las administraciones locales.

Uno de los principales llamados durante la jornada estuvo relacionado con el uso responsable de los servicios públicos. Los mandatarios territoriales tendrán entre sus tareas promover campañas de ahorro y racionalización del consumo de energía, mientras que desde el Gobierno nacional se contempla la búsqueda de recursos para respaldar las acciones necesarias.
La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, explicó que en la reunión participaron siete gobernadores y varios alcaldes de la costa Caribe. Según señaló, el propósito fue construir una estrategia conjunta frente al consumo de energía y prevenir los efectos que pueda generar el fenómeno climático.
Por su parte, la gobernadora de Sucre, Lucy García, indicó que durante la jornada se establecieron responsabilidades para los territorios en el corto, mediano y largo plazo. El objetivo, explicó, es que las administraciones locales trabajen coordinadamente con el Gobierno nacional para anticiparse a las consecuencias de El Niño.

El Gobierno ha señalado que entre sus prioridades está proteger las reservas de agua, gas y energía y fortalecer la infraestructura necesaria para responder ante una eventual reducción de las lluvias. La estrategia busca actuar antes de que las condiciones climáticas puedan comprometer el abastecimiento.
Ahora, los compromisos adquiridos en Barranquilla deberán trasladarse a cada departamento y municipio. Las autoridades locales tendrán que avanzar en medidas de ahorro y prevención, mientras la Nación continuará trabajando con los operadores y el sector energético para reducir los riesgos asociados al fenómeno de El Niño.
