Diálogos de paz

Gobierno y Clan del Golfo reanudan diálogos tras superar suspensión: reunión en Bogotá destrabó la crisis del proceso

De acuerdo con lo comunicado por las partes, el encuentro se desarrolló en un “ambiente constructivo”.

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17 de febrero de 2026, 8:45 a. m.
El Gobierno y el Clan del Golfo vuelven al diálogo.
El Gobierno y el Clan del Golfo vuelven al diálogo. Foto: Suministrado a Semana

El Gobierno nacional y el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia, también conocido como Clan del Golfo, informaron que las conversaciones de paz fueron reanudadas y registran avances tras una reunión sostenida el pasado 9 de febrero en Bogotá.

De acuerdo con lo comunicado por las partes, el encuentro se desarrolló en un “ambiente constructivo” y permitió destrabar la situación que había llevado a la suspensión temporal del diálogo, decisión que había sido anunciada días antes por esa organización armada.

Según la información oficial, la reunión sirvió para revisar los puntos de tensión que habían frenado el proceso y acordar la continuidad de los acercamientos. Desde el Ejecutivo se indicó que el diálogo se mantiene dentro de los canales establecidos y bajo los lineamientos definidos para este tipo de conversaciones.

Por su parte, el Clan del Golfo señaló que la sesión permitió “superar la coyuntura” que motivó la suspensión previa y reiteró su disposición a continuar en la mesa, lo que abrió nuevamente el espacio para avanzar en la agenda planteada.

¿Cómo queda la nueva cúpula del Clan del Golfo?

El viernes 31 de enero comenzó a rodar un rumor desde Tierralta, Córdoba, que aseguraba que José Gonzalo Sánchez Sánchez, alias Gonzalito, había muerto tras sufrir un accidente en una lancha cuando iba hacia una zona de ubicación temporal, donde supuestamente iniciaría su tránsito a la legalidad.

Un día después, la noticia fue dada a conocer por SEMANA y las entrañas del Clan del Golfo se estremecieron.

Gonzalito estaba a cargo de la operación criminal del Clan del Golfo en el Caribe colombiano y le rendía cuentas a alias Chiquito Malo, el hombre que heredó el poder tras la extradición a Estados Unidos de alias Otoniel.

El Ministerio de Defensa estaba dispuesto a pagar una recompensa de hasta 3.284 millones de pesos por su captura; es decir, se trataba de uno de los pesos pesados del narcotráfico en el país.