Cesar Eduardo Montoya prestó su servicio al Ejército durante aproximadamente diez años como soldado profesional. Aprendió los secretos de la guerra. Con el conocimiento militar adquirido y retirado ya de la institución, Montoya pasó a la clandestinidad bajo el alias de La firma, según la investigación de la Policía que conoció SEMANA en exclusiva.

Este sujeto desde el principio se hizo destacar entre los demás delincuentes con los que se reunía, según la Dirección de Investigación Criminal, Dijín. Una de esas características particulares era la de personalizar sus armas de fuego para volverlas más potentes y más fáciles de portar.
“Su trayectoria criminal se remonta a siete años atrás, cuando decidió crear La Firma, principal organización criminal, dinamizadora de homicidios en la región del Norte del Valle del Cauca, en los municipios de El Toro, La Unión, Roldanillo y Obando. Allí lideraban las confrontaciones armadas con organizaciones criminales como Los Flacos y Nueva Generación, disputándose el control territorial por la venta de estupefacientes y homicidios selectivos”, señaló la Dijín.
Según la autoridad policial, La Firma estaría detrás de la masacre que sacudió al norte del Valle del Cauca en agosto del año pasado, cuando tres personas fueron asesinadas dentro de un bar mientras disfrutaban las fiestas municipales.
En su momento se dijo que hasta el establecimiento comercial, ubicado cerca de la antigua plaza de mercado, llegaron a bordo de dos motos hombres armados que, sin mediar palabra, abrieron fuego indiscriminadamente.
Las víctimas eran dos hombres y una mujer, entre ellos un padre y su hija. Este ataque sicarial dejó tres personas heridas que fueron remitidas a un centro asistencial.

El alcalde Juan Carlos Escudero emitió un comunicado en el que aseguraba que estos crímenes no están relacionados con las festividades del municipio. “Se desconoce el motivo de los hechos sucedidos. Ya las instituciones correspondientes están investigando y desarrollaremos un consejo de seguridad extraordinario en las próximas horas”, explicó la comunicación. Entretanto, lamentó lo ocurrido y se solidarizó con la familia de las víctimas.
Este crimen hizo que las autoridades pusieran la lupa sobre la estructura de alias La Firma, quien al ver que las investigaciones apuntaban en su contra decidió irse del Valle del Cauca hacia el Eje Cafetero.
“Hasta una humilde finca en zona rural del municipio de Apía (Risaralda) llegaron los comandos de la Dijín, donde fueron capturados el presunto cabecilla de la organización delincuencial La Firma, junto con una mujer, quien fungía como su financiera criminal”, explicó la Dijín.
Explicó la Policía: “Luego de seis meses de investigación y un fuerte golpe perpetrado por el servicio de investigación criminal el pasado mes de abril, cuando fue capturado alias Purina y 12 presuntos integrantes más del grupo de delincuencia común organizada La Firma, la Dijín logra en una remota finca del municipio Apía (Risaralda) la captura de César Montoya, más conocido en el mundo delincuencial como César, La Firma o El Negro, presunto máximo cabecilla. Asimismo, la de Katherine Ruiz, alias Puca, componente financiero y logístico de la organización”.
Los investigadores de la Dijín establecieron que alias La Firma “había salido de su sector de injerencia criminal para ocultarse junto con su financiera y logística en una finca humilde alquilada en zona rural de un municipio de Risaralda. Pasó desapercibido ante las autoridades y evitando al máximo a otros actores criminales, con quienes tiene disputas motivadas por el control de las rentas ilícitas y el control territorial del microtráfico”.
Durante la diligencia fueron incautadas dos armas de fuego tipo pistola calibre 9 mm, 15 cartuchos, tres proveedores para pistola, cinco celulares, seis simcard y una motocicleta.

De acuerdo con la Dijín, los capturados fueron presentados ante un juez de control de garantías, quien declaró la legalidad de las capturas y un fiscal le imputó cargos a alias César por los delitos de desplazamiento forzado, amenazas y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones. También a alias Puca le imputaron cargos por concierto para delinquir y tráfico fabricación o porte de estupefacientes.
El juez decidió cobijarlos con medida privativa de la libertad, a alias César en establecimiento penitenciario y a alias Puca, en su domicilio.
