Las hectáreas cultivadas con hoja de coca, la sustitución y, sobre todo, la forma de combatir el narcotráfico serán algunos de los temas que abordarán los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump en el encuentro que se llevará a cabo mañana en Washington.

Como se acostumbra en los escenarios diplomáticos, los encuentros van acompañados de detalles con los productos más importantes de cada país, y en esta ocasión no será diferente. Petro llega con muestras de café, pero con un ingrediente adicional: este es cultivado por campesinos que se le midieron a la sustitución de cultivos.

Son productos elaborados por miles de familias campesinas que abandonaron la coca y hoy viven de economías legales. La ancheta fue organizada desde la Dirección de Sustitución de Cultivos Ilícitos.
La canasta está compuesta por café especial y chocolates de exportación, producidos por 18.000 familias cacaoteras y 2.300 caficultoras que se vincularon a programas de sustitución de cultivos ilícitos desde la llegada de este Gobierno. El café, presentado en bolsas de 250 gramos con un valor comercial de 40.000 pesos, proviene de Argelia, Cauca, una de las regiones históricamente golpeadas por el conflicto armado y el narcotráfico.

Se trata de un café transformado por unidades productivas locales, con proceso lavado, acidez media, cuerpo medio y una tostión media-alta. Es un blend de variedades Castillo, Caturra y Bourbon rosado, cultivado como una apuesta directa a la transformación económica del territorio.
La ancheta incluye, además, una caja de chocolates tipo exportación, con un precio aproximado de 50.000 pesos, elaborados con cacao producido en Meta, Córdoba, Santander, Nariño y Arauca. A diferencia de años anteriores, no se trata de materia prima: es chocolate listo para consumo, un producto final elaborado por campesinos que antes ocupaban eslabones forzados en la cadena de producción de cocaína y que hoy llegan directamente al consumidor final.

Cada producto va acompañado de una tarjeta dirigida de manera personalizada al presidente Donald Trump; al vicepresidente, J. D. Vance; al secretario de Estado, Marco Rubio; a la jefa de gabinete, Susie Wiles; y a la secretaria de prensa, Karoline Leavitt.
Este es el mensaje que acompaña cada una de las anchetas: “Somos familias campesinas de Colombia. Durante años sembramos coca porque no teníamos otra opción para sostener a nuestros hijos. No fue una elección, fue una necesidad. Cuando el Gobierno de Colombia, a través de los programas de sustitución voluntaria, nos ofreció una oportunidad real de vida, tomamos una decisión difícil y valiente: arrancamos la coca de nuestra tierra y comenzamos a sembrar trabajo honesto y futuro”.
