Días después de regresar a Colombia tras ser deportado de Estados Unidos, Beto Coral compartió una noticia que marcó un nuevo capítulo en su historia. El activista reveló que finalmente pudo reunirse con su familia, luego de que su esposa Tatiana, su hijo Juan Manuel y Logan, el perro de raza boyero de Berna que los acompaña, viajaran desde territorio estadounidense para instalarse junto a él.

Cabe resaltar que, tras su deportación, había mencionado que no podía hablar de qué pasó durante casi un mes detenido por el ICE en territorio estadounidense ni dar mayores declaraciones hasta que su familia no llegara a territorio nacional.
El reencuentro ocurrió en el aeropuerto internacional El Dorado, en Bogotá, este 24 de julio. A través de un video publicado en sus redes sociales, Coral mostró el instante en que volvió a abrazar a sus seres queridos después de la separación que dejó su salida de Estados Unidos.
La publicación estuvo acompañada únicamente por la frase “Desperté”, suficiente para resumir el emotivo momento que rápidamente recibió miles de reacciones y mensajes de apoyo por parte de sus seguidores.
Horas antes de compartir esas imágenes, Coral había publicado un mensaje en el que agradeció el respaldo recibido durante todo el proceso que terminó con su deportación. “Nunca imaginé que tanta gente desde tantos lugares del mundo se solidarizara con mi caso”, expresó.
En ese pronunciamiento dedicó sus primeras palabras precisamente a su familia. “Mi primer agradecimiento es para mi familia, mis verdaderos héroes, Tatiana, Juan Manuel y Logan, que hoy ya están conmigo”, afirmó, confirmando que sus seres queridos ya habían logrado llegar a Colombia.
El creador de contenido también agradeció a su equipo jurídico, periodistas, congresistas estadounidenses y funcionarios del Gobierno colombiano que, según dijo, lo acompañaron durante el proceso. Además, sostuvo que continuará expresando sus opiniones políticas y defendiendo las causas que ha impulsado durante los últimos años.

Coral reiteró que, a su juicio, no existe ninguna norma que le impidiera pronunciarse sobre la política colombiana mientras permanecía en Estados Unidos y aseguró que seguirá alzando la voz. “Seguiremos levantando la voz con más fuerza en contra de la injusticia, contra la guerra, contra la tiranía y contra el fascismo. Recuerden que las ideas no se encarcelan”, manifestó.
Con la llegada de su esposa, su hijo y su mascota a Bogotá, Beto Coral cierra uno de los capítulos más difíciles de su proceso migratorio y comienza una nueva etapa en Colombia acompañado nuevamente por su núcleo familiar. C