En la mañana del 19 de diciembre de 2025, Javier Alexander Vega, taxista de profesión, les envió un mensaje a sus amigos y conocidos antes de iniciar su jornada laboral.

Después de eso, nunca volvió a responder llamadas ni mensajes.
Tras una ardua investigación, agentes del CTI de la Fiscalía General determinaron que el taxista ingresó a una barbería en la localidad de Bosa, en el suroccidente de Bogotá.
Los ciudadanos Karen Dayana Díaz Rivera y Hernán Darío Cano González fueron imputados por una fiscal Gaula de la Dirección Especializada contra Organizaciones Criminales como posibles responsables del delito de desaparición forzada agravada del que fue víctima un taxista, en… pic.twitter.com/b2XbxqU36e
— Fiscalía Colombia (@FiscaliaCol) June 28, 2026
Pocos minutos después —según registraron las cámaras de seguridad del sector—, la puerta del establecimiento fue cerrada de manera extraña.
Las cámaras registraron, además, que en la tarde de ese día, dos personas empezaron a lavar la entrada del lugar.
Debido a esto, se realizaron actividades de policía judicial dirigidas a establecer las últimas horas de vida del taxista.

En diligencias de registro y allanamiento realizadas posteriormente en el inmueble, los equipos forenses y de policía judicial encontraron vestigios de sangre que, de acuerdo con los análisis de ADN, corresponden al hombre desaparecido.
Igualmente, teniendo en cuenta otras pruebas, se pudo establecer que las personas que aparecían en los videos intentando borrar la evidencia eran Karen Dayana Díaz Rivera y Hernán Darío Cano González.
Con estas pruebas, estas dos personas fueron presentadas ante un juez de control de garantías de Bogotá para imputarles el delito de desaparición forzada agravada.

La fiscal del Gaula de la Dirección Especializada contra Organizaciones Criminales señaló durante la diligencia que en diferentes oportunidades el taxista había recibido llamadas del “dueño de la barbería” para que fuera hasta el lugar.
Las pruebas técnicas revelaron que a las 10:44 de la mañana se registró el ingreso del taxista a la barbería. Pocos minutos después “se evidenció la interacción (de) una mujer”.
Al parecer, la mujer intentó por la fuerza que el taxista ingresara.
Cuatro minutos después, es decir, a las 10:48 de la mañana, se presentó un intento de borrar manchas de sangre.
“Se evidenciaron manchas de sangre frente al establecimiento, así como acciones de Karen Dayana encaminadas a limpiar y eliminar dicho rastro utilizando agua, elementos de aseo y sustancias como cloro”, indicó la delegada del ente investigador.
Por el momento, la Fiscalía General busca identificar a otras personas que habrían tenido participación y conocimiento en este crimen.
Asimismo, busca establecer los motivos por los cuales el llamado “dueño de la barbería” citó al taxista al establecimiento comercial con tanta insistencia.
