Casi un año después de la decisión del Tribunal Superior de Bogotá, que absolvió al expresidente Álvaro Uribe por los delitos que, en criterio de una jueza, eran suficientes para condenarlo, la Fiscalía citó a diligencia de interrogatorio al fiscal Gabriel Jaimes, el funcionario que presentó la primera solicitud de preclusión.

En ese momento, las víctimas en ese proceso, el senador Iván Cepeda y el exfiscal Eduardo Montealegre, denunciaron al fiscal Gabriel Jaimes tras advertir que no hizo lo suficiente en el proceso para demostrar la responsabilidad del expresidente Uribe en los hechos que eran materia de investigación.
Después de meses de diligencias, de cambios de fiscales, de jueces y tras el arranque de la administración de Luz Adriana Camargo en la Fiscalía, tomaron la determinación de acusar al expresidente e ignorar la tesis que planteó el fiscal Gabriel Jaimes al inicio de este proceso y tras el traslado que hizo la Corte Suprema de Justicia.

En octubre 2025, la tesis con la que arrancó Gabriel Jaimes este proceso fue confirmada por el Tribunal Superior de Bogotá luego de resolver la apelación y concluir que no existía responsabilidad del expresidente Álvaro Uribe en lo que una juez de primera instancia advirtió como hechos fundados, la misma que lo condenó.
Tras conocer la citación a interrogatorio para el próximo 12 de agosto y en la que convocan a Gabriel Jaimes, su defensa, en cabeza del abogado Juan Manuel Castellanos, advierte que le “llama la atención” cómo después de un año de la absolución del expresidente, la Fiscalía insista en vincularlo a un proceso.
“Desde ya tengo que advertir que no existe irregularidad alguna por parte del funcionario; para este abogado llama poderosamente la diligencia; lo mínimo que espera la defensa es un archivo por las características propias del proceso que se surtió en contra del expresidente, condena/absolución”, dijo el abogado.

El abogado advirtió que estarán atentos a las situaciones que haga la Fiscalía, esto para insistir que van a estar presentes durante la diligencia de interrogatorio, cumplirán con el llamado que hace la justicia; sin embargo, no dejan de preguntarse cuál será la razón fundamental para esta diligencia.
