El país está a días de conocer el cambio extremo en una de las salas más importantes de la justicia en el país. Cumplen su periodo cinco de los seis magistrados de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema, nada menos que los encargados de investigar en primera instancia a congresistas. Sin embargo, para esta elección ya se advierte una avanzada de candidatos impulsados por una de las funcionarias más poderosas del país: la fiscal general, Luz Adriana Camargo.
Camargo fue elegida justamente por la Corte Suprema de Justicia y ahora varios de sus escuderos en la Fiscalía se presentaron para convertirse en magistrados, lo que pone sobre la mesa la posibilidad de un carrusel de elecciones: los mismos que la convirtieron en Fiscal General hace dos años y medio, ahora podrían escoger a sus funcionarios más cercanos para que lleguen a la importante Sala de Instrucción.

En este caso hay algo particular y hasta sorpresivo. El miércoles en la noche se conocieron las listas de preseleccionados para remplazar a cada uno de los magistrados. Son diez candidatos por cada uno de los magistrados que cumple periodo, es decir, cinco listas. Casualmente, los alfiles de Camargo quedaron cada uno en una lista diferente, ninguno se repite y, si “se alinean los astros”, todos o varios podrían llegar a la Sala de Instrucción.
La apuesta sería lograr poner varios magistrados y sus cuatro candidatos tienen posibilidades y, por “casualidad”, no tienen que competir entre ellos.
Los alfiles
La avanzada de fiscales que apuntan a convertirse en magistrados está compuesta por los fiscales que históricamente son los más importantes y cercanos al Fiscal General de la Nación: los delegados ante la Corte Suprema de Justicia.
El primero de ellos es el fiscal Diego Antonio Montaña Bohórquez, quien en la actualidad se desempeña como fiscal 8 ante el alto tribunal y, según indagó SEMANA, es de máxima confianza de Camargo.

Otro de los postulados es Gabriel Sandoval, fiscal 11 delegado ante la Corte, quien es recordado por llevar el caso de la UNGRD contra los exministros implicados Luis Fernando Velasco y Ricardo Bonilla, este último recuperó la libertad, justamente cuando la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá lo ordenó.
Llama la atención que también está postulada María Cristina Patiño, fiscal 9 Delegada ante la Corte, quien es además esposa del presidente de la Justicia Especial para la Paz, Alejandro Ramelli Arteaga. También es una de las fiscales que lleva el caso de la UNGRD, que avanza a paso lento.
También estaría Francy Eugenia Gómez Sevilla, una fiscal de tribunal y que ha estado como fiscal encargada ante la Corte y conoce varios procesos complejos.
