En una reveladora entrevista con SEMANA, la exfiscal Lucy Laborde, que llevaba el caso de Nicolás Petro, narró cómo terminó fuera del búnker de la Fiscalía por no querer suavizar la calificación de los delitos del hijo del expresidente Gustavo Petro.

Laborde contó la conversación que tuvo con la fiscal Luz Adriana Camargo, antes de ser despedida, en la cual se le pidió que no le pusiera el delito de lavado de activos a Nicolás Petro.
“Estamos hablando de Nicolás Petro y me dice: ‘Pues déjele solo el enriquecimiento ilícito y póngale una pena muy larga; al fin y al cabo, la va a cumplir en una guarnición militar y ya”, recordó.

“Yo no era ya la persona indicada para llevar ese proceso”, le narró Laborde a Vicky Dávila, tras contarle cómo cree que esa decisión la dejó sin trabajo.

Laborde relató que su vida se volvió una pesadilla. Incluso, narró cómo el mismo Petro la señaló directamente. “El señor presidente, en dos consejos de ministros, dijo que había sido por culpa de la fiscal Laborde y en el último de los consejos dijo que ‘no había nada más peligroso que una madre herida’, lo cual no deja de inquietarlo a uno”, dijo.
Además, narró la persecución que sintió por parte de la fiscal Luz Adriana Camargo. “(Ella) debió entender la posición de esta servidora. Lo que ella hizo no se hace ni con un servidor ni con ningún ser humano. Me apartó de mi familia, me hostigó, me presionó; no me dejé presionar, pero al final, como no me dejé presionar, me sacó de la institución de una forma irregular”, explicó.

Su vida personal, tras el proceso de Nicolás Petro, se trastocó por completo. La persecución también cayó sobre sus seres más queridos. Laborde narró, con lágrimas en los ojos, lo que vive. “Mi familia es muy valiente. Sí, mi familia. Muy, muy valiente”, expresó.

Detalló que tiene dos hijos. “Siempre estuvieron muy pendientes de mí. Desde que llegué a Barranquilla, fueron a ver dónde era que iba a vivir. Estuvieron pendientes de todo; todos los días me llamaban y me preguntaban cómo estaba. El tema de seguridad llegó a ser tan complicado que, si yo quería un domicilio, me lo pedían desde otra ciudad a nombre de otra persona. Fueron días muy difíciles”, indicó.

Laborde aseguró que no se arrepiente de la posición que tomó de no ceder. “Me alegra haberles dado ese ejemplo, porque yo creo que cuando uno hace las cosas, debe mirar atrás y debe mirar al que viene para que siga ese ejemplo, porque ese fue el ejemplo que yo tuve, de un papá y una mamá correctos. Así quiero que sean mis hijos”, dijo.
Expresó que su caso ha inspirado a muchos otros funcionarios judiciales. “Me volví como un referente de valentía en la Fiscalía; mucha gente me llama o se acerca a contarme cómo han cometido irregularidades y atropellos con ese concurso. No es justo porque muchas veces dejamos nuestras familias por hacer nuestro trabajo a cabalidad. No es justo que personas que llevan inclusive 30 años en la Fiscalía salgan así, atropelladas”.
