El presidente Gustavo Petro anunció una profunda reconfiguración en la cúpula de las Fuerzas Militares, una decisión que marca el rumbo del Gobierno frente a los desafíos de seguridad y democracia de cara al 2026 y en medio del recrudecimiento de la violencia en varias regiones del país.
A través de su cuenta de X, el jefe de Estado confirmó los nuevos nombres en los altos mandos militares y señaló que la prioridad de esta reorganización será enfrentar los retos de orden público y fortalecer la institucionalidad. “Frente a los desafíos del 2026, donde la prioridad será la seguridad y la democracia, he decidido realizar unos cambios en la Cúpula Militar”, afirmó.
En el Comando General de las Fuerzas Militares fue designado como nuevo comandante el general Hugo Alejandro López Barreto, mientras que el vicealmirante Harry Ernesto Reyna Niño asumirá como jefe de Estado Mayor Conjunto. En el Ejército Nacional, el mayor general Royer Gómez Herrera fue nombrado comandante, acompañado por el mayor general Jaime Alonso Galindo, como segundo comandante.
La Armada Nacional quedó bajo el mando del almirante Juan Ricardo Rozo Obregón, con el vicealmirante Orlando Enrique Grisales Franceschi como segundo comandante y jefe de Estado Mayor Naval.
En la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el mayor general Carlos Fernando Silva Rueda asumió como comandante, junto al mayor general Alfonso Lozano Ariza como segundo comandante y jefe de Estado Mayor.
Petro agradeció de manera expresa a los comandantes salientes y destacó los resultados obtenidos durante su gestión. Reconoció el trabajo del almirante Francisco Hernando Cubides Granados, del general Luis Carlos Córdoba Avendaño y del general Luis Emilio Cardozo Santamaría, a quienes atribuyó operaciones clave en el marco del conflicto armado y la lucha contra el narcotráfico.
El presidente resaltó especialmente la recuperación del corregimiento de El Plateado, en Argelia, Cauca, donde, según explicó, “se expulsó a más de un centenar de integrantes de la facción de alias Mordisco, sin causar daño colateral a los más de 8.000 campesinos que habitan ese lugar”, una operación que calificó como determinante para avanzar en la legalidad del territorio.
De acuerdo con el balance entregado por el mandatario, bajo el mando de la cúpula saliente se logró en 2025 un récord histórico en incautación de cocaína, con una proyección cercana a las 1.000 toneladas, lo que representaría más de 12.000 millones de dosis que no llegarían a los mercados internacionales. Petro también señaló que se incrementó la ofensiva militar en un 27 % frente al año anterior y que se neutralizaron más de 4.400 integrantes de organizaciones criminales.
El jefe de Estado añadió que durante este periodo se alcanzó la mayor incautación de armamento de la última década, se aumentó el pie de fuerza en un 6 % y se crearon nuevas capacidades estratégicas, como ocho Fuerzas de Despliegue Rápido, un batallón antidrones, un batallón de ingenieros ferroviarios y un comando unificado de los Gaula, además de nuevas unidades especializadas.
Petro también destacó la adquisición de capacidades de superioridad aérea que, según dijo, permitirán proteger al país durante las próximas décadas. Con estos cambios, el mandatario aseguró que la nueva cúpula militar tendrá la misión de consolidar la seguridad, proteger la vida y avanzar en el objetivo de alcanzar la paz.