Tendencias
Aura Rocío Restrepo
Aura Rocío Restrepo, autora del libro: Ya no quiero callar: Mi historia como testigo, amante y confidente de Gilberto Rodríguez Orejuela - Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO

nación

“Gilberto quería arrodillar al mundo con inteligencia, no con violencia como Escobar”: expareja de Rodríguez Orejuela se confiesa

En entrevista exclusiva con SEMANA, la exreina de belleza aseguró que aunque le duele la muerte del excapo del Cartel de Cali, sabe que ya está en paz porque“para él la cárcel no era vida”.

En la mañana del 1 de junio se conoció que, a los 83 años de edad, el capo de la droga y uno de los máximos líderes del Cartel de Cali, Gilberto Rodríguez Orejuela, falleció en una cárcel de Estados Unidos, país en el que estaba pagando una pena que iría hasta el 2034.

Rodríguez Orejuela fue capturado en 1995, liberado en 2002 y recapturado por petición de Estados Unidos meses después. Fue así como en 2004 lo extraditaron hasta este país y allí pasó los últimos 18 años.

“El amor de mi vida”

Ahora bien, como toda persona, el fallecido narcotraficante también tuvo una vida privada llena de excesos, dinero y amor.

El último romance fue con la exreina de belleza Aura Rocío Restrepo, quien en entrevista exclusiva con SEMANA contó algunos detalles de su relación con Rodríguez Orejuela y detalló por qué fue el amor de su vida.

“La última vez que conversamos fue hace muchos años. Después de eso solo fueron comunicaciones por intermediarios y algunas cartas, pero nada más”, recordó Restrepo, asegurando que antes de que lo extraditaran, él le pidió una audiencia a solas para poder despedirse. Sin embargo, por respeto a su esposo, Aura Rocío decidió grabar un video con el que intentó cerrar ese capítulo de su vida.

Según ella, la prisión le dio a su expareja “más paz, pues para él ya era algo irremediable”.

“Me dio muy duro (su muerte) obviamente. Me parece supremamente triste. Gilberto es el hombre que yo amé, y pienso que es la persona que más me amó. La única que realmente me ha amado con honestidad en la vida, en medio de todas las cosas malas que haya tenido nuestra relación y ese entorno”, dijo.

Asimismo, expresó todo su dolor al considerar como “triste” el hecho de que el narcotraficante, “no haya podido terminar sus días en compañía de sus hijos y de sus nietos”.

En cuanto a lo que él opinaba sobre el narcotráfico y la forma en que veía todo lo que se gestaba detrás de este, Aura Rocía aseguró que mucho del mal que realizó su pareja en ese mundo delincuencial tenía respuesta en su infancia: “Lo que pasa es que él tuvo una infancia muy dura, viendo sufrir mucho a su mamá y a sus hermanos siendo él el hermano mayor, entonces él desde niño se propuso tener mucho dinero, pero sobre todo tener mucho poder”.

“Él quería arrodillar al mundo, pero con inteligencia, no con violencia, como hizo Pablo (Escobar), pero él cada día de su vida se arrepentía de su presente y de su pasado”, añadió.

Por otra parte, en la conversación con SEMANA señaló que aunque sus negocios giraban alrededor de la cocaína, nunca la probó y que solo fue en su juventud cuando probó la marihuana. “Él decía que solo una vez había probado la marihuana y que no sabe cómo apareció debajo de un sofá, y que nunca jamás en su vida iba a volverlo a hacer”, recordó.

No obstante, el hecho de que él no consumiera drogas, no significaba que ese mundo no hubiera absorbido su vida, así como la de Restrepo, pues, según las palabras de la mujer, su vida en pareja fue “demasiado dura. Era un infierno, encerrados, explotaban bombas, el Bloque de Búsqueda (que quería dar con su paradero)”.

“Yo sé que la droga hace mucho daño y que todo lo que ellos hicieron se tenía que pagar y jamás lo justifico ni lo he justificado, pero yo conocí la parte humana, yo conocí el hombre con sentimientos, con emociones, con dolor, con arrepentimientos (…) con muchísimo temor de todo lo que se venía (…) temor de morir y que todo el mundo pisoteara a su familia”, dijo.

Finalmente, también habló de la supuesta participación de los hermanos Rodríguez Orejuela en el llamado Proceso 8000, en el que, presuntamente, la campaña del expresidente Ernesto Samper, en 1994, habría recibido dineros del narcotráfico para, precisamente, ayudarlo a subir al poder: “Obviamente, y lo he dicho hasta el cansancio, Ernesto Samper no solamente lo supo, Ernesto Samper era amigo personal de Gilberto”.