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Pilas: Registraduría traslada cuatro puestos de votación en Antioquia

Uno de los cambios se dio por el comportamiento del orden público, dado que las personas se han desplazado por la presión de los grupos ilegales.


El comité de seguimiento electoral de Antioquia informó que cuatro municipios tendrán anomalías en la elección del próximo domingo 29 de mayo por la movilización de más de 80 mesas de votación.

Las alteraciones tendrán lugar en Ituango, Rionegro, Sabaneta y Medellín, localidad que registra el mayor número de electores para las presidenciales en el departamento.

Si bien la Fuerza Pública ha reconocido que tiene garantizada la seguridad, las autoridades recomendaron trasladar el puesto de votación de la vereda El Socorro de Ituango hacia el corregimiento La Granja de ese municipio del norte de Antioquia, justificado en el comportamiento del orden público.

De acuerdo con la Defensoría del Pueblo, en los últimos meses se ha desatado un desplazamiento forzado protagonizado por la disputa de las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo por el control de las rentas criminales.

Sin embargo, esta situación electoral no es una novedad para la población, dado que en las votaciones de marzo también se tuvieron que movilizar a ejercer sus derechos por la presión de los ilegales.

A su vez, Rionegro y Medellín la modificación se dio por problemas de infraestructura que se presentaron en las instituciones educativas que iban a albergar el material durante la elección.

La Alcaldía de Rionegro pidió mover el puesto de la administración del barrio San Antonio hacia la sede principal del colegio que lleva el mismo nombre. En Medellín se cambió la Escuela Santísima Trinidad al colegio Camilo Restrepo.

Finalmente, en la localidad de Sabaneta se llevaron las mesas de la biblioteca pública hacia la administración municipal “por aumento del censo electoral y la ampliación de mesas, las cuales pasaron de 9 a 25″, explicó el delegado departamental de la Registraduría, Diego Alberto Sepúlveda Argáez.

Frontino solicitó traslados

El Comité de Garantías Electorales de Frontino, Antioquia, elevó al Gobierno nacional una petición para modificar la instalación de tres puestos de votación en la zona rural de la localidad, alegando las condiciones críticas de seguridad que hay en el territorio.

Sin embargo, la respuesta emitida desde Bogotá fue negativa a razón de que la Fuerza Pública tendrá amplio despliegue durante la primera vuelta presidencial. Solo en Antioquia, más de 13.000 hombres estarán custodiando la elección.

El traslado incluía las mesas de votación del Parque de las Orquídeas, Pantanos y Jengamecodá hacia otros sectores con mayor estabilidad del orden público, justificando que en las tres veredas hace fuerte presencia la subestructura de Edwin Román Velásquez del Clan del Golfo y otros grupos al margen de la ley.

Jorge Hugo Elejalde López, alcalde de Frontino, señaló que fueron el Ejército Nacional y un grupo de jurados los que solicitaron la modificación haciendo referencia a las alertas emitidas por el Ministerio Público en relación con las altas probabilidades de riesgo electoral.

“El Gobierno dijo que no, porque ellos garantizaban la presencia de la Fuerza Pública en esa zona. En esa zona hay mucha presencia de ilegales y el nivel de participación es muy bajito. Hay que garantizar la democracia”, argumentó el mandatario local.

Otra alerta

El secretario de Seguridad Humana de Antioquia, Luis Fernando Suárez, mostró preocupación por el bajo número de testigos electorales que tendrán los ojos puestos sobre la jornada de votaciones en el departamento.

“Antioquia tiene un potencial de 108.328 que se pueden inscribir en los diferentes equipos políticos en las campañas de los ocho candidatos y nos dicen, es que solo se han registrado unos 9.100”, comentó el funcionario.

A su vez, la Registraduría insistió en la importancia de los veedores ciudadanos en los puestos de votación para que acompañen la vigilancia de la elección presidencial, que ha estado marcada por fuertes críticas de las organizaciones políticas ante los posibles riesgos electorales que podrían darse.