“Entre mediados y finales de 2018, el brigadier general Zabala Cardona citó a la subteniente en su oficina a puerta cerrada, le insistió en que debía “mirar hacía arriba”, le dijo que “debía arrimarse al árbol que más sombra le diera”. De este calibre son los señalamientos que existen en contra del oficial del Ejército y por los cuales la Fiscalía General decidió llamarlo para que responda en juicio por el delito de acoso sexual.
En el escrito de acusación, que ya fue radicado, se citan los constantes casos de acoso sexual por parte del general Zabala en contra de la subintendente. En el documento se citan los mensajes insinuantes y hasta amenazantes que le enviaba a toda hora el oficial del Ejército Nacional a la joven. “Le expresó que le dejaba la puerta de su habitación abierta para que ella entrara, precisando que ‘solo para que ella entrara’”.
En otros mensajes de WhatsApp le pedía que siempre le informara cuando terminara su turno como psicóloga en el Batallón. En una de esas conversaciones, el oficial le dijo: “Usted me tiene muy abandonado”, indicándole que por orden del superior ella debía responderle siempre. “Se vio avocada a cumplirla por varios días con mensajes nocturnos”.
La situación se puso más tensa cuando tuvo conocimiento de que la suboficial tenía una relación sentimental con un soldado profesional. “Su reacción fue emitir órdenes y hacer manifestaciones tales como: a través de los medios de comunicación institucional, de manera pública, requirió al coronel Cortés Molina explicar la presencia del soldado en el dispensatorio, lugar de trabajo (de la subintendente) e impuso la prohibición de que el soldado concurriera al lugar”.

Como si fuera poco, el general Zabala Cardona le “ordenó” a la subintendente que no podía seguir atendiendo a los soldados en su consultorio a puerta cerrada. Situación que generó una reacción por parte de la joven, al indicar: “No podía cumplirla porque atendía pacientes en crisis y no podía someterlos a escarnio público”.
El excomandante de Fuerza de Despliegue Rápido 2 o Fudra 2, unidad miliar localizada entre Tumaco y Pasto (Nariño), utilizó su cargo e influencias para amedrentar a sus subalternas. En la audiencia de imputación de cargos, celebrada a mediados de enero pasado, el general Zabala Cardona se declaró inocente.
“Los elementos de prueba dan cuenta de insinuaciones verbales, órdenes contrarias a las funciones que desempeñaba la uniformada, como reportarse y escribirle permanentemente al celular o cambiar la foto del perfil de WhatsApp por una que fuera del gusto del general Zabala Cardona”, explicó el ente acusador tras la imputación de cargos.

Las evidencias fueron suficientes para que la Fiscalía tomara la determinación de imputar cargos por acoso sexual agravado en contra del general, quien, de acuerdo con las indagaciones, incluso utilizaba su escolta personal para establecer cuáles eran los movimientos o los recorridos que hacía la subalterna.
“También se conoció que, al parecer, dispuso que su escolta vigilara el punto de trabajo de la mujer, restringió su relacionamiento con el personal masculino, en algunas oportunidades la ridiculizó en público por no atender a sus insinuaciones y la amenazó con anotaciones negativas al folio de vida”, se conoció durante las audiencias preliminares.
El acoso y el asedio del general fue de tal nivel que la subteniente padeció de estrés y hasta intentos de suicidio; los acosos se extendieron a una contratista que trabajaba en el archivo y a quien el general también, de acuerdo con los elementos de prueba, accedió con las mismas intenciones sexuales.

“De otra parte, está el caso de una archivista que prestaba sus servicios sin vinculación contractual en el Batallón de Selva n.º 53 y habría sido increpada por el entonces comandante de la Fudra 2, porque no se le reportaba, no lo llamaba ni lo visitaba en su oficina, donde permanecía solo”, advirtió la Fiscalía.
La amenaza era directa, si las mujeres no accedían a las pretensiones sexuales del general, según la Fiscalía, limitaba sus funciones, buscaba los traslados o la terminación de los contratos.
