Colombia atraviesa una temporada de lluvias más intensa de lo habitual, con incrementos significativos en las precipitaciones y alertas activas por posibles inundaciones y deslizamientos.
De acuerdo con el Ideam, las condiciones climáticas podrían extenderse hasta inicios de marzo, lo que afectaría especialmente a las regiones Andina y Caribe.

¿Hasta cuándo lloverá y qué regiones enfrentan los mayores riesgos?
Lo que en condiciones climáticas normales sería una transición hacia una temporada más seca en enero y febrero, en 2026 se convirtió en uno de los periodos más húmedos de los últimos años.
El fenómeno que golpea al país no es un episodio aislado, sino una combinación de patrones meteorológicos que mantiene a gran parte del territorio en alerta por lluvias intensas, crecientes de ríos e inundaciones.
Según los últimos datos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), la precipitación en marzo podría ser hasta un 41,6 % más intensa que en el mismo mes de 2025, con especial impacto en las regiones Andina y Caribe del país.
Ese incremento se da en medio de un frente frío persistente que interactúa con la humedad tropical y genera condiciones atmosféricas inestables.

Una lluvia larga y fuerte: ¿cuáles serán las regiones más afectadas?
El Ideam y las autoridades del sector climático advirtieron que las lluvias persistirán al menos hasta finales de febrero e inicios de marzo.
Esto, en gran parte a causa de un frente frío que cruzó el hemisferio norte y chocó con la masa de aire húmedo del trópico.
Las proyecciones oficiales sitúan el final de este evento principal aproximadamente entre el 28 de febrero y el 2 de marzo, aunque los efectos de la inestabilidad podrían prolongarse más allá de esa fecha en zonas puntuales.
El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) señaló que estos sistemas pueden traer no solo lluvia intensa, sino también crecidas súbitas de ríos, deslizamientos y oleaje fuerte en el Caribe.
No todas las regiones del país presentan el mismo nivel de riesgo, pero el Ideam mantiene las alertas hidrológicas y por deslizamientos en múltiples departamentos.
Las zonas más expuestas incluyen:
- Caribe y noroccidente andino, con inundaciones en áreas bajas, especialmente en la cuenca del río Sinú y sectores del golfo de Urabá.
- Andina central y sur (incluyendo el Eje Cafetero), donde el incremento de lluvias elevó los niveles del río Cauca y de sus afluentes.
- Pacífico y sur del país, tradicionalmente húmedos, con lluvia persistente que complica movilidad y aumenta la probabilidad de deslizamientos sobre terrenos saturados.
Los monitoreos también destacaron la región Insular (San Andrés y Providencia) entre las más vulnerables al oleaje y a la interacción de patrones oceánicos y atmosféricos.

Especialistas del Ideam explicaron que el mal comportamiento de las lluvias no responde solo a un ciclo anual típico, sino a una compleja interacción climática.
Entre los factores más citados están la persistencia de sistemas de baja presión que sostienen humedad en niveles bajos de la atmósfera y los frentes fríos recurrentes.
Estas dinámicas cimáticas mostraron señales que favorecen patrones de lluvia por encima de lo normal.
