El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) ha emitido un informe detallado sobre la situación climática que enfrentará Colombia de cara al próximo mes de marzo.
El organismo prevé el inicio del fenómeno atmosférico conocido como el polvo del Sahara, un fenómeno atmosférico que transporta masas de aire cargadas de arena desde el continente africano hacia el Caribe y América.
A pesar de la expectativa que genera este evento, la institución climática nacional entregó un parte de tranquilidad. Según el comunicado oficial, hasta el momento no se prevén afectaciones significativas para el territorio nacional, ya que solo han ingresado cantidades mínimas de estas partículas sobre la costa caribe colombiana.

El Ideam subrayó que mantiene un monitoreo permanente sobre las condiciones atmosféricas para detectar cualquier cambio en la densidad de estas nubes minerales.

Por su parte, la teniente coronel Carolina Rueda, subdirectora de Meteorología del Ideam, ofreció un cronograma sobre el comportamiento del fenómeno. Explicó que, aunque se han registrado incrementos de polvo en África, el impacto en Colombia sigue siendo muy bajo.
“En los últimos tres días han ingresado al país cantidades mínimas y no se espera una mayor afectación en el corto plazo. Este fenómeno suele presentarse con mayor fuerza a partir del mes de abril, alcanzando su pico máximo durante julio y agosto, antes de disminuir progresivamente en septiembre“, señaló la funcionaria.
Estas partículas, ricas en silicatos y otros compuestos minerales, viajan a través del océano en masas de aire extremadamente secas. El comunicado también cita estudios de la NASA que advierten sobre los efectos multifacéticos de este polvo:
- Calidad del aire: Puede generar bruma o calima, reduciendo la visibilidad y aumentando la concentración de material particulado.
- Salud: Las partículas finas pueden irritar ojos, piel y vías respiratorias, representando un riesgo para personas con afecciones pulmonares preexistentes.
- Clima y lluvias: Su aire seco tiende a inhibir la formación de nubes, lo que podría reducir las precipitaciones en las zonas afectadas.
- Ecosistemas: Aunque aporta nutrientes que fertilizan suelos y océanos, un exceso de arena puede estresar los arrecifes de coral.
Finalmente, el Ideam recordó que este fenómeno también puede provocar variaciones en la radiación solar, lo que, dependiendo de la densidad de la nube, podría generar cambios térmicos perceptibles en las regiones del norte del país.
