La primera dama, Ana Lucía Pineda, recibió este miércoles 2 de septiembre la Medalla Nydia Quintero Turbay, una distinción que reconoce el compromiso con las causas sociales y que lleva el nombre de quien durante décadas convirtió la solidaridad en una de sus principales banderas en Colombia.

Pineda compartió imágenes del momento en sus redes sociales, en las que aparece recibiendo el reconocimiento y posteriormente luciendo la medalla.
La distinción llega en momentos en que la primera dama ha adquirido especial visibilidad por su participación en iniciativas para acompañar a las comunidades golpeadas por el terremoto que sacudió al país el pasado 10 de agosto.
“Hoy recibo la Medalla Nidia Quintero Turbay, con profunda gratitud y humildad”, escribió Pineda al dar a conocer el reconocimiento.
La primera dama aseguró que recibe la distinción como resultado de un trabajo colectivo y destacó a las personas que han participado en las iniciativas de ayuda desarrolladas durante las últimas semanas.
“Este reconocimiento no lo recibo sola; lo comparto con cada persona que ha tendido una mano, con cada voluntario, cada donante y, especialmente, con las familias afectadas”, expresó.
La labor social que destacó Ana Lucía Pineda
Después del terremoto del 10 de agosto, Pineda asumió un papel visible en la movilización de ayudas para los damnificados. Un día después de la emergencia, anunció la campaña Colombia, un solo corazón, que ha articulado aportes de empresas, organizaciones sociales, entidades y ciudadanos para llevar elementos de primera necesidad a las zonas afectadas.
Durante esas jornadas también ha tenido participación la Fundación Colombia Luz y Sonrisas, de la cual Pineda figura como representante legal. La organización fue constituida en julio de 2026 y aparece entre las entidades habilitadas para canalizar aportes económicos destinados a la campaña de atención de la emergencia.

En su mensaje tras recibir la medalla, Pineda también hizo referencia a su fe y agradeció al grupo de personas que la ha acompañado en estas labores.
“Gracias a Dios, que guía cada uno de nuestros pasos, y a todo el equipo que me respalda y hace posible seguir sirviendo”, manifestó.
La primera dama dedicó igualmente unas palabras a las voluntarias de Tigresas Moviéndose con Corazón y Tigresas de la Patria, movimientos que han acompañado algunas de las actividades sociales que ha impulsado.
