Un hincha de Independiente Santa Fe murió después de ser atacado por varias personas con armas blancas en la localidad de Kennedy, en el sur de Bogotá.

El hecho ocurrió en el barrio El Amparo. De acuerdo con la información conocida inicialmente, una de las hipótesis apunta a que la víctima habría sido agredida por llevar puesta una camiseta del conjunto cardenal.
El hombre fue abordado por varios sujetos y recibió múltiples heridas durante el ataque. La gravedad de las lesiones terminó provocándole la muerte. Hoy, las autoridades avanzan en la reconstrucción de lo ocurrido y en la identificación de quienes participaron en la agresión.
Por ahora, será la investigación la que determine si efectivamente la camiseta de Santa Fe fue el detonante del homicidio y si los responsables pertenecían o tenían algún vínculo con barras de otro equipo. La intolerancia asociada a los colores del fútbol vuelve, sin embargo, a quedar en conversación.
Una violencia que ha dejado cientos de muertos
El caso de Kennedy no aparece aislado en el historial de violencia que durante años ha rodeado al fútbol colombiano.
Un estudio denominado Barrismo social y convivencia, dirigido por Andrés Nieto, experto en seguridad ciudadana y académico de la Universidad Central, dimensionó el problema: entre 2008 y 2024 fueron registradas 262 muertes de hinchas en hechos relacionados con el fútbol.
El análisis concluyó que, en promedio, en Colombia se producía una muerte cada 20 días asociada a este tipo de episodios. También encontró una percepción elevada de inseguridad alrededor del fútbol: el 78 % de las mujeres y el 70 % de los hombres consultados consideraban peligroso asistir al estadio.
Una de las advertencias más relevantes del estudio va más allá de lo que sucede durante los partidos. El análisis cuestionó que buena parte de las acciones de seguridad se concentraran en estadios y escenarios deportivos, mientras las tensiones entre grupos también se trasladan a barrios, comunas y localidades.
Precisamente, el homicidio registrado ahora en Kennedy habría ocurrido por fuera de un estadio y las autoridades buscan esclarecer si la identificación de la víctima con un equipo de fútbol fue suficiente para convertirla en blanco de sus agresores.
Kennedy ya había sido escenario de otro crimen
No sería la primera vez que esta localidad de Bogotá queda marcada por un homicidio presuntamente relacionado con rivalidades entre aficionados.
En septiembre de 2025, un joven seguidor de Millonarios fue asesinado en el barrio Roma, también en Kennedy. Según la investigación conocida posteriormente, la víctima fue perseguida y atacada con armas blancas por un numeroso grupo de personas que portaban prendas relacionadas con Santa Fe.
El episodio ocurrió en medio de una confrontación que habría comenzado por la identificación futbolística de la víctima. El joven cayó durante la persecución y posteriormente recibió varias heridas que terminaron provocándole la muerte.
Años antes, en 2021, otro seguidor de Santa Fe, de 22 años, murió después de ser atacado por varias personas con armas blancas, botellas y golpes tras salir de una reunión en Bosa. Su familia relacionó lo sucedido con una confrontación entre aficionados de los dos equipos tradicionales de Bogotá.
Los antecedentes incluso se remontan mucho más atrás. En 2016, un universitario de 29 años que seguía a Santa Fe fue asesinado con arma blanca en el centro de Bogotá. En ese caso, el atacante fue capturado y testigos señalaron que el episodio estuvo relacionado con la rivalidad futbolística.

En 2026 también se han registrado muertes
La violencia alrededor del fútbol tampoco ha desaparecido este año. En abril, graves disturbios registrados en Cartagena después del partido entre Junior de Barranquilla y Palmeiras dejaron muerto a Gabriel Acosta, identificado por las autoridades como integrante de una barra del conjunto barranquillero.
La confrontación se produjo durante el desplazamiento de aficionados después del encuentro. La gravedad de lo sucedido llevó a las autoridades de Cartagena a ofrecer una recompensa de hasta 20 millones de pesos para obtener información que permitiera ubicar a uno de los responsables.
Ese mismo mes, Bogotá registró una confrontación entre grupos de seguidores de Junior y Atlético Nacional en el centro de la ciudad. El enfrentamiento, en el que fueron utilizadas armas de fuego, dejó dos personas muertas.
El nuevo homicidio en Kennedy vuelve a poner sobre la mesa una preocupación que trasciende los clásicos y los operativos dentro de los estadios: la violencia asociada a determinadas rivalidades también se reproduce en las calles y los barrios.
Ahora las autoridades deberán establecer qué ocurrió exactamente antes del ataque contra el seguidor de Santa Fe y confirmar o descartar la hipótesis que rodea el caso: si vestir la camiseta de su equipo terminó convirtiéndose en el motivo por el que fue atacado hasta morir.
