Tendencias

Home

Nación

Artículo

María del Pilar Hurtado, entre 2007 y 2008, desplegó el aparato de inteligencia colombiano para perseguir a opositores. Además, se refugió bajó la figura de asilo político por varios años en Panamá. - Foto: León Darío Pelaéz / SEMANA

nación

¿Qué tienen que ver los rosarios y la siembra de hortalizas en la recuperación de la libertad de María del Pilar Hurtado?

La exdirectora del DAS, condenada por los seguimientos ilegales e interceptación de comunicaciones de políticos de oposición, periodistas y líderes sociales, redimió parte de su condena confeccionando rosarios para iglesias.

María del Pilar Hurtado, quien convirtió la extinta agencia de inteligencia del Estado, el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), en una poderosa máquina de seguimientos e interceptaciones de comunicaciones ilegales a opositores, en voz baja y lejos en el tiempo de uno de los escándalos más grandes que sacudió el mandato del expresidente Álvaro Uribe Vélez, recuperó la libertad.

La exdirectora del DAS, que según la sentencia a 14 años de cárcel en su contra, entre 2007 y 2008 desplegó el aparato de inteligencia colombiano para perseguir a opositores, y quien además se refugió bajó la figura de asilo político por varios años en Panamá, vino haciendo pinitos tras las rejas, hasta que finalmente, le fue otorgado el beneficio de libertad condicional.

La decisión, tomada en segunda instancia por la Corte Suprema de Justicia; le valido a María del Pilar Hurtado su buen comportamiento, acompañado de la confección de artesanías en la cárcel. Luego de más de una década del escándalo de “las chuzadas”, hoy la tiene de regreso a la libertad.

En primer lugar, la Corte acogió el argumento que ya habían negado los jueces, que Hurtado ya había cumplido las tres quintas partes de la pena. Este, sumando los 89 meses y sietw días que estuvo tras las rejas y los 31 meses que le reconocieron como redención de la pena, lo que le da un total de 120 meses de detención. Suficiente para argumentar la libertad anticipada de la pena, que había sido de 14 años.

Además, señala la Corte que “durante el tiempo que ha permanecido recluida se ha dedicado a la reconstrucción de sus acciones mediante el trabajo y el aprendizaje. La sentenciada ha desarrollado labores de agricultura urbana de manera continua”.

Hurtado habría pasado de dirigir el poderoso aparato de inteligencia del país a sembrar hortalizas en la cárcel. También adelanto trabajo comunitario en la Secretaría de Integración Social con la modalidad de teletrabajo.

Y como si se tratara de una penitencia o de redimir, además de su condena, los pecados, María del Pilar Hurtado también se dedicó a las manualidades y tejió diferentes “rosarios” de forma artesanal que terminó donando a parroquias de la ciudad.

Como muestra de la labor resocializadora que tuvo en ella la detención, la Corte Suprema acogió como argumento que tuvo un permiso de salida de la reclusión por 72 horas y cumplió con todo lo estipulado por la ley.

Y el último motivo, acogido por la Corte, para que Hurtado, conocida como la conejita porque en su asilo en Panamá, fue fotografiada en una fiesta de disfraces disfrazada de coneja, es el arraigo familiar.

La exdirectora del DAS expuso que su papá murió el 28 de diciembre del año pasado, quedando con vida su mamá, de 87 años de edad, quien se encuentra sola y su único apoyo significaría la libertad de Hurtado.

Atrás, al parecer, quedó una época oscura cuya protagonista de primera línea fue en su momento la directora del DAS, María del Pilar Hurtado, quien hoy, después de figurar en portadas de todos los medios del país, en silencio, tal como huyó años atrás a Panamá en condición de asilada, ahora está, de nuevo, en libertad.

Su condena, de 14 años, por los delitos de peculado por apropiación, concierto para delinquir agravado, concurso de dos falsedades en documento público, coautora de plurales delitos de violación ilícita de comunicaciones y varios delitos de abuso de autoridad por acto arbitrario e injusto, ahora son cosa del pasado.