La circulación de peligrosos retos virales entre estudiantes encendió la preocupación de las autoridades en el municipio de Soledad, Atlántico, luego de que se identificaran contenidos que estarían poniendo en riesgo la integridad física y emocional de menores de edad en varias instituciones educativas.

De acuerdo con la Secretaría de Educación, estos desafíos se estarían difundiendo principalmente a través de redes sociales como TikTok, donde han cobrado fuerza prácticas como el denominado “Reto del acetaminofén”, así como mensajes que simulan amenazas de tiroteos en colegios.
La alcaldesa de Soledad, Alcira Sandoval, hizo un llamado urgente a padres de familia y acudientes para que refuercen la supervisión del uso de plataformas digitales.
“Hacemos un llamado a los padres para que estén atentos a lo que consumen sus hijos en redes sociales. No podemos permitir que este tipo de contenidos pongan en riesgo su vida”, afirmó la mandataria.
Desde la administración municipal advirtieron que este fenómeno no debe tomarse como una simple tendencia pasajera, ya que puede tener consecuencias reales en la salud de los estudiantes y generar situaciones de pánico dentro de las instituciones educativas.
En esa misma línea, la Secretaría de Educación explicó que ya se están implementando medidas preventivas en distintos colegios del municipio, entre ellas jornadas pedagógicas, acompañamiento psicosocial y el fortalecimiento de protocolos de seguridad.
“Estos retos no son un juego. Pueden derivar en afectaciones graves tanto físicas como emocionales”, señalaron desde la entidad.
Uno de los aspectos que más preocupa es el impacto del llamado “Reto del acetaminofén”. De acuerdo con expertos en salud, el consumo excesivo de este medicamento puede causar intoxicaciones severas, daños irreversibles en el hígado e incluso la muerte, especialmente en menores de edad.

A esto se suma la circulación de mensajes que advierten sobre supuestos ataques armados en colegios. Aunque en la mayoría de los casos se trataría de amenazas falsas, estas han obligado a activar protocolos de emergencia y han generado temor entre estudiantes, docentes y padres de familia.
Las autoridades también indicaron que este tipo de contenidos se propaga con rapidez debido al alcance de las redes sociales, lo que incrementa el riesgo de que más jóvenes intenten replicar estas conductas sin medir sus consecuencias.
Por ello, insistieron en la necesidad de un trabajo articulado entre familias, instituciones educativas y entidades del Estado para prevenir que estos retos sigan ganando terreno y evitar situaciones que puedan poner en peligro la vida de los estudiantes.
