La exsenadora del partido Comunes, Sandra Ramírez, deberá presentarse ante la Sala de Reconocimiento de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en el Caso 07, que indaga sobre el reclutamiento y la utilización de niños y niñas durante el conflicto armado interno cometidos por la guerrilla de las Farc.

Esto después de que la defensa de la excongresista pidiera modificar la forma en que se iba a realizar la respectiva diligencia judicial programada desde el pasado 18 de septiembre.
En la petición, Sandra Ramírez habló de la existencia de una campaña sistemática de desprestigio y hostigamiento en su contra, hecho por el cual su vida e integridad personal estarían en riesgo.

Por esto, pidió que se le permitiera rendir la declaración por escrito, previo envío del cuestionario de la Sala de Reconocimiento de la Verdad.
“Remitir a la compariente, por conducto de su defensa, un cuestionario que integre la hipótesis investigativa y las menciones reseñadas (…), las demandas de verdad de las víctimas acreditadas y las preguntas de la Procuraduría Delegada”, solicitó la defensa.

En la citación se señaló la necesidad de “profundizar y contrastar” la “información disponible” que existe contra Sandra Ramírez sobre su trayectoria en la guerrilla de las Farc, las funciones que desempeñó en la organización, su eventual capacidad de influencia o poder de facto y su posible conocimiento o intervención en las violencias intrafilas que se investigan en esta jurisdicción.
La Sala rechazó la solicitud de Ramírez y la citó a una audiencia virtual este miércoles, a la 1:00 p. m.
Los señalamientos contra Sandra Ramírez
En los últimos años, ante la JEP y la Fiscalía General, se han recolectado varias declaraciones que señalan directamente a Sandra Ramírez por haber tenido participación y conocimiento en el reclutamiento de menores de edad.

“Cuando tenía 12 años, me trasladaron a San Vicente del Caguán. Esta señora nos reunió a todas las niñas y nos obligó a ponernos ropa interior de color negro. Y, en dos ocasiones, nos hizo desfilar frente a todos los comandantes del secretariado”, le relató Deisy Dorelly Guanaro a SEMANA en diciembre de 2025.
“Ellos estaban borrachos, quizás también drogados. Y podían elegir a cualquiera para pasar la noche. A mí me escogió Pablo Catatumbo la primera noche. Ese viejo morboso que tanto se jacta de cátedra de moral en el Congreso de la República me abusó esa noche y a la siguiente. A Sandra Ramírez nosotros no le importábamos. Ella solo quería humillarnos para complacer a estos comandantes porque ella tenía poder. A las niñas que quedaban en embarazo, ella les practicaba los abortos”, detalló Guanaro, quien es una de las principales denunciantes contra Sandra Ramírez, conocida dentro de las filas de las Farc con el alias de Griselda Lobo.
En este punto, se citaba un aspecto fundamental: durante décadas, Sandra Ramírez fue la compañera sentimental de Pedro Antonio Marín, conocido como Manuel Marulanda Vélez o Tirofijo, quien fue fundador y máximo comandante de las Farc hasta el año 2008.
Con base en esto, Sandra Ramírez habría tenido una posición de poder respecto a otros integrantes de las filas subversivas.
